¿Quién dice que las científicas de países en desarrollo no pueden tener su momento de gloria? El premio de la Fundación OWSD-Elsevier está aquí para demostrar qué tan equivocada es esa noción. Desde 2013, este galardón ha sido otorgado a científicas prometedoras que vienen de países que muchos consideran el "Tercer Mundo". ¿Cuándo sucede esta maravilla? Cada año, brindando apoyo y reconocimiento a las mujeres que luchan y superan las dificultades para contribuir en áreas como biología, matemáticas y ciencias sociales. ¿Dónde se realiza? En colaboración con Elsevier y la Organización de Mujeres en Ciencia para el Mundo en Desarrollo (OWSD). Este evento es un grito de solidaridad y avance en un mundo donde se ignora o se desdeña la excelencia si no proviene del “lado correcto” del planeta.
Ahora, entremos en detalles picantes que muchos prefieren ignorar. Las nominaciones, increíblemente, ¡no dependen de cuotas de género impuestas desde un despacho de políticos sentados cómodamente en sillas de cuero! Aquí, lo que cuenta es el mérito. Aquí lo que realmente se premia es el trabajo arduo y el impacto significativo de las investigaciones realizadas por estas brillantes mentes. Porque en lugar de enfocarse en marcar casillas para apaciguar conciencias, se enfoca en resultados que realmente importan.
Hablemos del impacto real de este premio. Más que un simple reconocimiento, proporciona a las investigadoras el acceso a una mentoría invaluable. Les ofrece una red de apoyo profesional que las impulsa a desafiar el status quo. Esto no se trata solo de una medalla o un diploma en la pared. El premio OWSD-Elsevier es un potenciador de carreras reales. Proporciona poderosas conexiones, financiamiento continuo, y visibilidad en la comunidad científica internacional. Es una forma de decir "adelante, rompe barreras" en un mundo que todavía, en pleno siglo XXI, tiene barreras por doquier.
Debemos también hablar del papel crucial de Elsevier, ese gigante editorial que los progresistas aman odiar. Sí, aquellos que lloriquean por el acceso abierto pero que nunca han considerado de dónde vendrán los fondos o los incentivos para producir trabajos de calidad. Elsevier no solo acepta, sino que fomenta, la excelencia académica en el mundo en desarrollo. Porque saben que el mejor trabajo no es aquel que surge del privilegio, sino el que se esculpe a puro esfuerzo, mientras se sortean las carencias y limitaciones del entorno.
Este premio también desmiente aquella máxima hipócrita de las patas arriba que dice que nuestras civilizaciones avanzadas tienen el monopolio del conocimiento y la innovación. Claramente, las mujeres científicas como las ganadoras del premio OWSD-Elsevier están acá para romper esos absurdos estereotipos. No basan su valía en nuevas tendencias sociales o las etiquetas de moda. Ellas hablan el idioma universal de la ciencia, y lo hacen en un escenario que hasta hace poco, les decía que no podían o que no debían. Sin embargo, ahí están ellas, brillando donde otros se han derrumbado.
Es fácil y muy conveniente para algunos fingir que las oportunidades se dan sobre una base igualitaria a nivel mundial. A todos aquellos activistas de actitud superior, les presento a estas mujeres que como dice el premio, merecen reconocimiento mundial gracias a los resultados tangibles en sus áreas correspondientes. Pero cuidado, aquí no hay espacio para lamentos. Aquí se celebra el éxito tangible, el verdadero talento.
Para aquellos que aún no entienden, este premio no va de pretender que las naciones en desarrollo compiten en igualdad de condiciones. Se trata de darles a las mujeres que lo merecen, y que han sido desestimadas por sistemas desactualizados y opresivos, la plataforma que realmente merecen. OWSD-Elsevier no se trata de ideología barata, sino de resultados épicos y desapercibidos, de los que el mundo necesita darse por enterado.
Así que celebremos como es debido a las ganadoras, aquellas que han desafiado las probabilidades y al mismo tiempo han propulsado el progreso científico global. Alzando la voz por ellas, mostramos el poder de la perseverancia más allá de los discursos vacíos y las promesas políticamente correctas.
Estos Premios OWSD-Elsevier son uno de esos raros universos paralelos en los que realmente se premia la excelencia. Es una carta de amor a la ciencia y una cachetada al statu quo, una oda a las mujeres que viven y luchan desde las trincheras de la investigación en el mundo en desarrollo, un lujo que nadie más que ellas saben hacer realidad.