Si Estas Películas Pudieran Votar, Votarían Conservador

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"Y Así Sucede" es una película de 2023 que explora la relación entre el poder político y personal a través de la historia de Ana, una periodista en una ficticia ciudad corrupta. La obra desafía la corrección política y cuestiona las estructuras de poder.

Vince Vanguard

Vince Vanguard

Hace falta solo un vistazo a "Y Así Sucede", una película que sorprendió a propios y extraños en el año 2023 al abordar un tema que ciertamente no procuraba complacer a todos: los vínculos profundos y, a menudo, problemáticos entre el poder político y personal. Dirigida por el audaz cineasta Maximiliano Guerra, conocida por desafiar las aguas estancadas de la corrección política, esta producción cinematográfica se estrenó en las acaloradas calles de Madrid y no tardó en cruzar fronteras. ¿Por qué esta película generó tanto revuelo? Porque, en un mundo saturado de narrativas complacientes, esta obra despierta y desafía; y como sabemos, eso suele incomodar bastante.

"Y Así Sucede" transcurre en una ciudad ficticia que, curiosamente, se asemeja mucho a nuestras propias realidades urbanas, con sus altos edificios corporativos y sus oscuros callejones donde las transacciones ilícitas desafían el sentido común. La película narra la historia de un periodista intrépido, Ana, que escarba en lo profundo para desenterrar una red de corrupción conectada con aquellos que juraron proteger a la ciudadanía. Esta narrativa no es para los débiles de corazón o para aquellos que evitan ver la verdad; está diseñada para que te enfrentes cara a cara con la dura realidad.

El guion, exquisitamente trabajado y sin pelos en la lengua, se centra en asuntos eternos: el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente. Ana, con una determinación que sorprende, se sumerge en una investigación que pone en riesgo no solo su carrera, sino su vida misma. Mientras el relato avanza, uno no puede evitar pensar en las historias de periodistas reales que hacen frente a estructuras arcaicas e incompletas, a menudo perpetuadas por aquellos que proclaman falsamente defender el bien común.

Lo que hace que "Y Así Sucede" sea tan diferente de los melodramas narrativos del cine moderno es que no busca ajustar la realidad a una visión políticamente conveniente. Esta película no titubea a la hora de pintar a sus villanos, que, para sorpresa de nadie, son a menudo los alabados defensores de modelos politizados de justicia social. Con una crítica mordaz pero maravillosamente enmarcada que algunos perfectamente podrían detestar, la historia sugiere que las grandes promesas que a menudo empapan nuestros medios de comunicación a menudo se quedarán tan solo en eso.

Resulta refrescante una obra que nos recuerda que no todo lo popular es correcto ni todo lo correcto es popular. Hay una escena especialmente memorable donde, frente al poderoso dueño de un conglomerado mediático, Ana cuestiona en voz alta una verdad sencilla: ¿Cuándo dejamos que el poder destiña nuestra integridad, y a qué precio? La escena, rodada con tal elegancia cinematográfica y énfasis en el suspense, deja al espectador con una sensación que solo es comparable al remover las aguas calmadas de un lago y descubrir los secretos que acechan en sus profundidades.

Desde el diseño de producción hasta la música que acompaña esta travesía, "Y Así Sucede" demuestra que se puede hacer cine inteligente y crítico sin caer en el típico sermón cargado de culpabilidad que algunos, especialmente los liberales de la industria, adoran infligir. Guerra logra un equilibrio difícil de alcanzar, provocando a su audiencia de una manera educativa sin dejar de lado el entretenimiento.

Esta película es una valiente llamada de atención. Siempre es un momento excelso cuando nuestro entorno artístico nos obliga a replantearnos nuestras posiciones cuidadosamente establecidas sobre —y cómodas con— el mundo en el que vivimos. Al final, nos queda la pregunta latente: ¿Estamos dispuestos a cambiar y a exigir más de nuestros líderes o simplemente continuaremos aceptando que "así es"? "Y Así Sucede" nos ofrece una valiosa lección bajo una capa de cine de alta calidad, un recordatorio de que la moralidad no debe estar a merced del poder.

No importa donde te ubiques en el espectro político, esta película invita a su audiencia a examinar las verdades incómodas sobre el poder y el control en la vida pública. Así que adelante, escarba en su contenido, rétate a reflexionar y reconoce que, después de todo, el cine también es una forma de cuestionarnos a nosotros mismos.