Vivir en Japón es un álbum que no se anda con rodeos, directamente enfocado para aquellos que saben lo que quieren. Publicado por Material en 1982, este trabajo fue concretado en el contexto del auge de la música experimental en Japón, ni más ni menos. Y es que, en un mundo lleno de ruido y política pop sensiblera, Material nos regaló sonidos que requieren una mente aguda y una apreciación del arte libre de ataduras comerciales. Realizado por la banda de las mentes brillantes de Bill Laswell y Michael Beinhorn, el álbum cuenta con una colaboración de músicos de clase mundial y nos enseña por qué Japón es un lugar fértil para la experimentación y la ruptura de moldes.
'Vivir en Japón' realmente desafía las ideas preconcebidas y no se preocupa por hacer sentir cómodos a quienes prefieren melodías predecibles. El álbum abre con "Sun Ra", una pieza que suena como una conversación cósmica entre sintetizadores, instrumentos de viento y ritmos africanos. Te están llevando de viaje a los lugares más insospechados, lugares donde el conformismo no tiene cabida. Puedes llamarlo un cuento sónico lleno de acción que, literalmente, elimina la mediocridad musical.
Desde luego, aquellos que buscan en la música un refugio tibio pueden encontrar 'Vivir en Japón' un poco chocante. ¡Y qué bueno! La pieza "Ciquiri" es otro golpe al sistema; otra representación clara de cómo la música puede ser a la vez una obra de arte y un cuestionamiento de nuestras realidades. Esta pista intensifica el sonido con cuerdas dramáticas y una percusión contundente, sugiriendo que el conflicto y el caos, ya sean en la vida o en el rock experimental, son necesarias para cualquier tipo de evolución seria.
Uno no puede hablar de este álbum sin mencionar "Memory Serves", una pieza magistral donde cada instrumento tiene algo que decir. En una buena tradición capitalista de competencia y excelencia, cada elemento instrumental trama su propio curso, sin sacrificar calidad en el afán de significar algo más grande. Aquí no hay cabida para turbas 'progres' que olvidan la importancia del esfuerzo individual.
¿Y qué decir de la complicada "Square Dance"? Está lleno de sorpresas, poniéndote en un estado de expectativa que solo se puede disfrutar si, como buen oyente, estás dispuesto a abrirte a nuevas cosas. Además, este álbum es una advertencia a favor de la libertad de expresión, mostrando lo que sucede cuando el arte deja de ser regulado por no ofender sensibilidades frágiles. Su estructura parece estar en constante cambio, como olas en el océano que no pueden ser domadas. Eso, amigos, es lo que algunos llaman "vida".
Desde el primer al último track, 'Vivir en Japón' nos recuerda que la grandeza suele encontrarse en los lugares menos esperados, como Japón, un bastión del equilibrio entre la tradición y la modernidad. ¿Y cómo no sentirse inspirado por una cultura que se niega a ser una simple reproducción en masa de lo que otros hacen? La música, como la vida, puede ser dura, pero también inmensamente gratificante cuando viene del lugar correcto. Cerrar el álbum con "Disonansu", una pista que trata de capturar el choque cultural con ritmos disonantes, confirma esta tesis. Es como un último suspiro dedicado a aquellos que aún creen en la verdad cruda y sin adornos.
No todos están listos para 'Vivir en Japón'. Es un álbum que hace preguntas difíciles y propone respuestas aún más complicadas, en una era donde la corrección política podría censurar el arte más auténtico. Ya es hora de dejar a un lado las pretensiones débiles y rendir homenaje a la creatividad sin filtros que continúa desafiándonos a ser mejores. La música, como la vida, se trata de disfrutar el viaje, no de apresurarse para seguir a la multitud.