Cuando el ruido es más grande que la verdad, es cuando la razón debería entrar en juego, pero parece que en el caso de la vente de Scott en España, no es así para muchos. En esta vertiginosa historia de compra-venta, Scott Paper Company decidió vender sus activos en España en 1994. ¿Por qué? Quizá fue una medida para mantener sus valores en alza en un mundo competitivo. A pesar de las críticas que brotaron de aquellos que piensan que mantener negocios a flote en suelo patrio es una obligación moral, Scott optó por recurrir a una solución pragmática y monetaria.
Desmitificando el Mito del Control Corporativo: Prefiero pensar que las grandes corporaciones saben un poco sobre negocios más que esos que gritan: “¡Mala administración!” desde sus sillones. Scott Paper buscó resolver problemas reales del mercado, y lo hizo de una forma a la que cualquier empresario eficaz aspiraría: maximizando su utilidad.
Los Hechos Frente al Sentimentalismo: Aquí va un secreto: los negocios no son sobre emociones, sino sobre resultados. Scott se propuso optimizar sus operaciones, porque, sorpresa, eso es lo que hacen las empresas responsables cuando buscan un crecimiento sostenible.
La Globalización No Discierne: Globos terráqueos y mapas no cambian las intenciones claras de crecimiento y sostenibilidad. La idea de que Scott debería haber conservado una división poco rentable en España únicamente por patriotismo es romántica, pero no realista.
Empleo en Confusión: Los críticos chillan por las pérdidas de empleo. Sin embargo, si Scott no hubiera hecho los cambios necesarios, todos esos trabajos podrían haberse esfumado eventualmente. Es una visión corta asumir que las empresas deben retener empleados sin pensar en la viabilidad a largo plazo.
Aumento del Turismo Económico: La entrada de capital y empresa extranjera sirve para dinamizar las economías. En lugar de lamentarse por las cosas que no podemos afectar desde un punto de vista ideológico, tal vez deberíamos considerar cómo aprovechar los cambios a nuestro favor.
Eco-Fantasmas: Escuchamos tiempo y de nuevo sobre las predicciones apocalípticas de aquellos que afirman que Scott ha contribuido a la deforestación y daño ambiental. Pero uno difícilmente encontrará una mesa redonda más interesante que la del debate entre tecnología de eficiencia y ecologismo genuino.
Empresarios vs. Idealistas: Quizás no sea políticamente correcto decirlo, pero los empresarios entienden algo que muchos no: hay que adaptarse o morir. Scott hizo precisamente eso para seguir relevante en un mercado global.
Las Corporaciones No Tienen Direcciones Permanentes: La idea de una localización permanente para una empresa es tan cosa de los noventa como los cassettes. Scott decidió reestructurarse, algo que cualquier organización inteligente haría considerando las tendencias del mercado.
La Ilusión del Control Local: La noción de que el control local es siempre deseable pasa por alto la vitalidad competitiva inherente al mercado libre. Scott prefirió hacer lo que se ve más responsable a largo plazo, no lo más cómodo a corto plazo.
Perspectiva Empresarial Ignorada: Quizás se necesite más que ideales románticos y lecciones de salón para mantener una empresa a flote. Scott entendió que la sostenibilidad no es solo un lema, sino una práctica, algo que quizás algunos liberales no comprendan completamente.
Lo importante es recordar que detrás de cada decisión empresarial aparentemente fría y calculada, suele haber una lógica que trasciende los simples sentimientos. Optar por seguir adelante con nuevas estrategias es más productivo que aferrarse a conceptos que ya no funcionan.