La Izquierda y su Desdén por las Tradiciones

La Izquierda y su Desdén por las Tradiciones

Este artículo analiza cómo la izquierda moderna a menudo ignora la importancia de las tradiciones como Tisha B'Av en un mundo dominado por la cultura de la cancelación.

Vince Vanguard

Vince Vanguard

La Izquierda y su Desdén por las Tradiciones

En un mundo donde las tradiciones parecen desvanecerse más rápido que un helado en un día caluroso, Tisha B'Av, una fecha de luto en el calendario judío, se celebra cada año en el noveno día del mes hebreo de Av. Este día conmemora la destrucción del Primer y Segundo Templo en Jerusalén, eventos que ocurrieron en 586 a.C. y 70 d.C., respectivamente. Sin embargo, en la era moderna, donde la cultura de la cancelación y la corrección política dominan, muchos se preguntan si estas tradiciones tienen cabida en una sociedad que parece más interesada en borrar el pasado que en aprender de él.

La izquierda, siempre lista para reescribir la historia, a menudo ignora la importancia de Tisha B'Av. Para ellos, es solo otro recordatorio de un pasado que prefieren olvidar. Pero, ¿por qué es tan importante este día? Porque representa la resistencia y la perseverancia de un pueblo que ha enfrentado adversidades inimaginables. Es un recordatorio de que, a pesar de los intentos de borrar su identidad, la cultura y las tradiciones judías han perdurado.

En un mundo donde las estatuas son derribadas y los libros son censurados, Tisha B'Av se mantiene como un baluarte de la memoria histórica. Es un día de ayuno y reflexión, donde se recuerda no solo la destrucción física de los templos, sino también la pérdida de un centro espiritual y cultural. Pero, claro, para aquellos que prefieren vivir en un mundo de fantasía donde el pasado no tiene consecuencias, este tipo de reflexión es innecesaria.

La ironía es que, mientras algunos intentan borrar la historia, otros luchan por preservarla. Tisha B'Av es un ejemplo perfecto de cómo una tradición puede sobrevivir a pesar de los intentos de silenciarla. Es un testimonio de la fortaleza de un pueblo que se niega a olvidar sus raíces, a pesar de las presiones externas para hacerlo.

En un mundo donde la narrativa dominante es la de la victimización y la opresión, Tisha B'Av ofrece una perspectiva diferente. No se trata de culpar a otros por las desgracias del pasado, sino de recordar y aprender de ellas. Es un recordatorio de que, a pesar de las dificultades, siempre hay esperanza y la posibilidad de reconstrucción.

Mientras algunos se esfuerzan por borrar las tradiciones y la historia, Tisha B'Av sigue siendo un recordatorio de que el pasado importa. Es una lección de que, sin importar cuán difíciles sean las circunstancias, siempre hay una manera de seguir adelante. Y eso es algo que, en un mundo que parece haber perdido su rumbo, es más relevante que nunca.