Si alguna vez has paseado por una librería moderna, seguramente te habrás topado con “Tienes Que Amar a Alguien”, un libro que viene directo del autor ultraconservador cuyo nombre recuerda a un conocido líder de derecha. El libro, publicado en 2021 en una ciudad del corazón de América, rompe con la narrativa políticamente correcta de la sociedad actual que nos dice que debemos amar todo, excepto a los que piensan diferente. Con una pluma afilada y sin pelos en la lengua, el autor nos recuerda que amar a alguien no debería ser una opción, sino una obligación, especialmente en estos tiempos de odio y división que parecen ser patrocinados por aquellos que nos quieren divididos.
El autor expone cómo amar no se trata de aceptar todo tipo de actos, ideologías o comportamientos sin discriminación, sino de encontrar esa esencia que nos une a todos: la humanidad. No es una sorpresa que este libro haya causado revuelo en redes sociales, donde la gente está tan metida en sus burbujas ideológicas que olvida que al final del día, todos seguimos siendo parte de la misma especie. En lugar del amor postizo que suelen promocionar en el “mainstream”, el autor aboga por un amor con raíces conservadoras, uno que identifica su propia tribu pero al mismo tiempo reconoce y sabe amar al prójimo.
Ahora, no creas que el autor ignora las diferencias. Al contrario, plantea que reconocer estas diferencias hace que el acto de amar sea aún más genuino y significativo. ¿Podría ser que el verdadero amor no es sobre aceptar a todos indiscriminadamente, sino sobre saber a quién y cómo amar? En el libro, resulta evidente que el amor indeferenciado es una idea débil que está destruyendo los pilares de la responsabilidad personal y el discernimiento emocional.
El libro argumenta que esta aceptación universal es un invento reciente, un mito impulsado por esos que quieren debilitarnos a todos convirtiéndonos en seres homogéneos sin carácter, sin identidad. Se critica la idea de amar sin criterio como algo que amenaza la integridad individual y cultural de las personas. Aparentemente, en un mundo que pide colectiva aceptación de todo, falta alguien que tenga el coraje de preguntar: ¿y qué hay de lo que es verdaderamente valioso? Hay que amar con sentido, con un propósito que lleve a la construcción de una sociedad que defienda sus valores básicos.
“Tienes Que Amar a Alguien” sostiene que el verdadero amor es un acto de valentía que a menudo implica rechazar un sinnúmero de cosas para abrazar lo que es digno y verdadero. El autor no teme llamar la atención sobre el problema que todo esto genera: la permisividad total que acaba por destruir las bases morales y éticas que sostienen nuestras vidas. Seguir esa doctrina implica una renuncia a todo lo que alguna vez nos definió como personas civilizadas y responsables. Es aquí donde amar se convierte en una obligación, no en un sentimentalismo barato.
El libro tiene capítulos completos sobre cómo y cuándo debemos amar. No falta un desmantelamiento educado pero firme de las falacias de un amor universal sin condiciones. Se plantea que las prioridades existen por una razón, y estas deberían dictar a qué o a quién brindamos nuestra atención y compasión. Resulta revolucionario para una época que lo quiere todo y a la vez no sabe qué quiere.
Este argumento se lleva al extremo cuando se resalta la importancia de amar incluso a aquellos con las que no estamos de acuerdo; no se trata de convergencia ideológica, sino de respeto humano. Por supuesto que aquí el autor les da un buen golpe a esas corrientes ideológicas que en nombre del amor despliegan una intolerancia nunca antes vista. Pero más allá de la polémica, el libro es un llamado a fortalecer los lazos individuales y comunitarios mediante un amor sensato que desafía las narrativas superficiales.
El llamado de “Tienes Que Amar a Alguien” es a resurgir ese honor desaparecido que nos forjó como individuos y sociedades. Es un manifiesto que va contra la corriente que machaca constantemente nuestras tradiciones y valores. Nos recuerda que en el crisol de las diferencias es donde se templa el verdadero amor, y no en algún falso paraíso de aceptación universal. Este libro puede no hacer amigos en las altas esferas de la corrección social, pero para quienes tengan el valor de leerlo con el corazón y la mente abierta, será como una luz al final del túnel.
Bien sabían nuestros abuelos que amar a alguien es la tarea de toda una vida. “Tienes Que Amar a Alguien” es un manifiesto que nos regresa a esa obligación de amar, no porque sea fácil, sino porque es necesario. Hoy más que nunca, este llamado suena más fuerte, pues nos recuerda que el verdadero progreso no es abandonarnos unos a otros en nombre del amor, sino construir un espacio donde cada quien pueda crecer y aportar en la medida de su capacidad. En este sentido, resulta vital volver a la idea de un amor que equilibre y no minimice, que una y no divida, porque al final del día, todos estamos montados en el mismo barco.