¿Terrestre? La Nueva Obsesión Verde Que No Nos Entierra a Todos

¿Terrestre? La Nueva Obsesión Verde Que No Nos Entierra a Todos

Explora cómo el término 'Terrestre', aunque parece inofensivo, se infiltra en la vida cotidiana y transforma la realidad en un espectáculo de moda ambiental con intenciones ocultas.

Vince Vanguard

Vince Vanguard

Si el mismísimo Don Quijote levantara la cabeza, ¡se caía de espaldas! El mundo parece infectado por una fiebre llamada 'Terrestre', un término vago que algunos usan para referirse a toda esa palabrería ambiental que nos intentan vender. Este término, que cobra fuerza en congresos de medio ambiente, paneles gubernamentales y hasta en las charlas cotidianas, busca definir lo que tiene que ver con la Tierra y sus recursos. Surgió en un congreso de biofilosofía en 2015 en París, donde un grupo de activistas decidieron que teníamos que ver al planeta de una forma más 'holística'. Al parecer, la Tierra se ha convertido en una especie de causa célebre que, por supuesto, tiene detrás intereses de los grupos más fanáticos.

  1. ¿Quién decide qué es realmente 'Terrestre'?: Al parecer, son algunos personajes que se creen los guardianes de la conciencia ecológica. Quieren dictar mitos y leyendas como si fueran hechos comprobados, armando espectáculos donde solo los 'conscientes' tienen derecho a hablar. Nadie elige esta nueva religión verde más que un grupito con amplificación mediática.

  2. La agenda detrás del 'Terrestre': No es aficionismo por plantar un árbol. Se trata de imponer un estilo de vida que promete abofetearnos en la cara cuando veamos las cuentas vacías al final del mes. Quieren convencernos de que cambiando cebollas por cebos de energía limpia solucionamos todos nuestros problemas.

  3. Un término creado para callar a unos y empoderar a otros: Bajo la bandera de lo 'terrestre', se bloquean ciertas opiniones en foros de discusión y se ridiculiza a aquellos que aún tienen sentido común. Sin embargo, los abanderados del apocalipsis climático viven sin preocupaciones y predican sin practicarse un ápice de lo que predican. La hipocresía tiene raíces profundas en esta moda.

  4. El regreso a lo 'terrestre' y sus parroquianos selectos: Ya salió al ruedo una nomenclatura dedicada a identificar quién es 'auténtico' y quién es un simple mortal. Los seleccionados que viven bajo esta marca, lo hacen a través de una óptica que beneficia a unos pocos mientras dejan de lado problemas sociales tangibles.

  5. Un negocio multimillonario bajo el disfraz de la sostenibilidad: Aunque nos cautive pensar que contribuyen al planeta, el trasfondo de muchísimo de este movimiento es un mar de dólares. Conferencias, libros, productos y más productos. Todo 'eco-friendly', pero a precio de oro.

  6. Escuelas de pensamiento mimetizadas con la realidad: Las escuelas y el mundo académico han caído en esta farsa pintoresca. Los alumnos no aprenden objetividad. Todo está filtrado. Se mutila la tradición taxonómica para glorificar lo 'verde'.

  7. El terror climático en horarios prime: Que la televisión controla lo que piensas, lo sabemos. Ahora, nos sobresaltan con historias de terror ecológico en cada canal. El mensaje es claro: o te adaptas o te extingues bajo su reinado.

  8. Redes sociales a favor de lo 'terrestre': Allí el algoritmo se convierte en maestro. La batalla de ser el usuario más 'terrestre' tiene prioridad. Es un juego que se juega a través de fotos impostadas y búsquedas superficiales del significado de la vida.

  9. Política y poder: el 'terrestre' como pretexto: Y allí están nuestros 'competentes' gobernantes. Nos taladran el cerebro con sermones y luces de neón que gritan que cambiemos nuestra forma de vida o, si no, ¡nos caemos todos al abismo!

  10. ¿Realmente 'Terrestre' o simplemente moda comercial pasajera?: Muchos ya están cansados de esta avalancha sin freno. Nos quieren transformar en zombis verdes sin cerebro. Para muchas comunidades rurales y urbanas el término es ajeno a sus problemas cotidianos.

Nos venden lo 'terrestre' como un avance cuando, en realidad, no es más que una versión editada de un buen intento fallido de regresarnos a la cueva. Y claro, mientras la mayoría sigue pagando los excesos de unos cuantos con ideas radicales.