Si hay una película que desafía la lógica de la corrección política y que puede despertar un acalorado debate en cualquier sobremesa, esa es Super Deluxe. Dirigida por el audaz cineasta Thiagarajan Kumararaja y estrenada el 29 de marzo de 2019 en India, esta película es todo menos convencional. Se desarrolla en Chennai y es una exploración íntima de la complejidad de la vida urbana india. La narrativa se centra en varios personajes cuyas vidas se entrelazan en circunstancias extraordinarias, reflejando temas de dualidad, identidad de género y moralidad en un choque audaz de humor negro y drama.
¡Vaya! De entrada, "Super Deluxe" nos presenta a un puñado de personajes que parecen surgir de las mentes más creativas y menos inclinadas a seguir las normas de la sociedad actual. ¿Por qué tomarse la molestia de presentar una perspectiva equilibrada cuando uno puede asombrar al público? Ahí lo tienen, una historia que pisotea con gusto sobre suelo políticamente sensible, abriendo diálogos que algunos preferirían evitar.
Esta es una obra maestra para aquellos que no tienen miedo a enfrentarse a realidades incómodas. En un mundo donde uno podría esperar que el cine nos brinde algo de evasión, Super Deluxe se convierte en todo lo contrario. Se adentra en los rincones oscuros de la humanidad, revelando los secretos mejor guardados y desafía las creencias de un público que tal vez no esté listo para enfrentarlas. Todo esto capta la atención con una narrativa única: un sacerdote que pierde la fe, una esposa atrapada en una aventura adúltera, una madre que acepta a su hijo transexual, y un grupo de jóvenes que encuentran un VHS inesperado y perturbador.
Un Dios extraterrestre que nos ofrece un golpe de realidad: ¡los humanos no somos el centro del universo! Ni en nuestros pensamientos ni en nuestras acciones, Super Deluxe nos lo recuerda una y otra vez a través de sus tramas interconectadas. Este filme indio no se contenerá ante nada para proclamar que la retórica de "vive y deja vivir" simplemente no es suficiente. Para aquellos que creen que es lo más grande que se puede ofrecer, estén preparados para ser sacudidos. En un giro por momentos surrealista, Thiagarajan Kumararaja explora las profundidades del alma con la audacia de un artista que no teme a las críticas.
Los personajes se ven atrapados en un torbellino de tragedia, ironía y redención. Lejos de ser mártires o víctimas, estos personajes muestran lo más oscuro del ser humano y nos desafían a aceptarlo. A pesar de las diferencias culturales, encontraremos más similitudes de las que podríamos admitir cómodamente. Esta es una carta abierta para quienes buscan entretenimiento real, dejando de lado los cuentos de hadas y las narrativas clásicas que poco tienen que ver con la verdad diaria.
En su reparto, encontramos lo mejor del talento actoral contemporáneo de la India, incluyendo a Vijay Sethupathi, cuyo papel como un padre transexual es un destello de luz en una industria que a menudo evoca clichés. Todas las actuaciones en este filme muestran cómo el cine de la India está listo para escenarios más oscuros y narrativas que no solo desafían, sino que también subvierten las expectativas convencionales.
El director deja claro que no le importa pisar unas cuantas sensibilidades políticas en su búsqueda por contar historias más sinceras. Estas escenas quedarán con nosotros mucho después de haber salido del cine, ya que las comparaciones con nuestra propia vida empiezan a hacerse más evidentes. Super Deluxe invita a una apreciación y estudio profundo, y podemos esperar que sigan surgiendo obras que despierten más que el simple interés comercial.
En resumen, si tienes hambre de un cine que desafíe y no sólo complazca, que explore más allá de lo políticamente correcto y tome riesgos artísticos para poner en pantalla nuestras verdades menos agradables, "Super Deluxe" es una elección que podría satisfacer tus expectativas. Y en el proceso, haberlo disfrutado te dejará munición para bastante conversación.
No dejen que sus propias creencias sean un freno. Este tipo de obras son necesarias para obligarnos a mirar todo el espectro de la humanidad. Así que, si te consideras alguien que aprecia cuando el arte va más allá de la superficie y hace preguntas importantes, esta película es un gran paso adelante. Por mucho que algunos prefieran las aguas tranquilas del entretenimiento politizado, no hay nada como una turbulencia bien planificada para recordarnos la belleza del caos.