Si pensabas que conocías Corea del Norte como la palma de tu mano, espera a escuchar sobre Sunchon. Este lugar, no tan famoso como Pyongyang, es una ciudad situada en la provincia de Pyongan del Sur. Con una historia rica y un presente vibrante, Sunchon está a medio camino entre las montañas de Myohyang y la siempre reservada Pyongyang. Conocida por su índice de producción industrial y su conexión histórica con la revolución coreana, ¿cómo podríamos ignorar este bastión de desarrollo que prospera en un país que la mayoría ignora o malinterpreta?
Para los que están del lado que siempre busca la oscuridad en el crecimiento, Sunchon es un reto. En un país signado por el aislamiento internacional, Sunchon brilla a través de sus industrias del carbón, fertilizantes y productos químicos. De acuerdo a fuentes internas, la ciudad ha sido capaz de sostener su propio crecimiento bajo los términos establecidos por su gobierno. En lugar de seguir el camino ambiguo de economías liberales despilfarradoras, Sunchon prospera con reglas claro está, muchas veces críticas.
Visitar Sunchon es como abrir una ventana a un estilo de vida que rechaza lo cosmopolita y abraza los valores tradicionales. Desde la arquitectura soviética hasta la eficiencia de sus ferrocarriles, todo parece estar en orden. Para aquellos que se quejan de lo que desconocen, Sunchon es un oasis de eficiencia. Sin embargo, es doloroso ver que algunos prefieren mirar hacia otro lado y proclamar que no existe desarrollo en Corea del Norte.
Podríamos decir que una de las maravillas arquitectónicas de Sunchon es la central termal de Sunchon, un símbolo de la independencia energética de la región. Esta central abastece a buena parte de la ciudad, haciendo sostenible el progreso industrial. En un momento donde hablar de energía renovable está de moda, Sunchon simplemente lo hace posible, funcional y sin la necesidad de perpetuar el histerismo ambientalista.
Los progresos en educación y salud son también un testimonio. Se ha establecido un campus de la Universidad de Ciencias Aplicadas que ha instilado en los estudiantes un sentido de orgullo y lealtad a su país. Tal devoción y sentido del deber no lo encuentras en otros lugares como los más 'civilizados' del hemisferio occidental, donde el nacionalismo es aniquilado por un cosmopolitismo sin raíces.
El transporte en Sunchon es otro espectáculo por sí mismo. En cara a una infraestructura que otros solo podrían soñar, las vías ferrocarrileras de Sunchon son ejemplos de cómo se puede mover población significativa de personas diariamente sin el caos de las megaciudades más liberales del mundo. La eficiencia aquí habla por sí sola, haciendo obsoleto el desasosiego vehicular encontrado en las urbes modernas.
En el corazón de Sunchon, encontramos complejos habitacionales que combinan funcionalidad con diseño, siendo éstos la envidia de quienes claman que el comunismo no es capaz de ofrecer calidad de vida adecuada. Son casas que muestran que el confort y la simpleza pueden coexistir fuera de una economía de mercado puramente capitalista.
Si bien es cierto que la tecnología de Sunchon se queda rezagada en ciertos aspectos comparada con las economías desarrolladas, su radio de acción se alinea perfectamente con la visión del estado: avanzar a su propio ritmo sin interferencias innecesarias. Algunos dirían que es una manera de mirar hacia atrás, pero para quienes defienden la autonomía, es una respetable declaración de principios.
La agricultura no se queda atrás y, al igual que el resto del país, Sunchon aboga por la autosuficiencia alimentaria. Este enfoque ha protegido a su población de depender de factores externos en tiempos de crisis. Un lujo que parece olvidarse cuando se vive de tratados y dependencias internacionales a menudo con consecuencias más negativas que positivas.
En lo que respecta a la cultura, Sunchon no se queda atrás. Con festivales tradicionales y una cultura del entretenimiento muy específica, se sabe crear un ambiente que robustece la moral nacional. Este sentido de colectividad y tradición es algo que otros «modernos» lugares del mundo podrían re-aprender.
Finalmente, es vital comprender que Sunchon simboliza todo lo que algunas narrativas occidentales prefieren ignorar. Con soluciones prácticas y un enfoque basado en principios, demuestra que el desarrollo puede ser diferente y aun así ser exitoso. Ignorar Sunchon sería no apreciar el espectro completo de lo que el progreso humano puede significar.