Ruta Nacional de Ciclismo 67: La Carretera de las Verdades Incómodas

Ruta Nacional de Ciclismo 67: La Carretera de las Verdades Incómodas

La Ruta Nacional de Ciclismo 67 en Argentina separa a los verdaderos aventureros de aquellos que buscan rutas de ensueño. Desde 2012, el camino desafía a ciclistas en una travesía única desde Jujuy hasta Río Negro.

Vince Vanguard

Vince Vanguard

¿Estás cansado de oír hablar de rutas en bicicleta que solo parecen existir en los sueños hippies de los amantes del aire libre? Bienvenido a la Ruta Nacional de Ciclismo 67, en Argentina, una joya desafiante que separa a los verdaderos ciclistas de aquellos que quieren sentirse bien al pedalear despacito bajo el sol. Esta es la ruta que los amantes del ciclismo que viven con los pies en la tierra buscan. Se inauguró en 2012 y recorre desde la provincia de Jujuy hasta Río Negro, atravesando ocho provincias y ofreciendo vistas sorprendentes de los Andes y la Patagonia. Es más que un simple camino; es toda una experiencia vital para quienes cruzan sus caminos con los kilómetros de asfalto desafiantes.

Comenzando en La Quiaca, el trayecto lleva a los valientes ciclistas a través de todo tipo de terrenos, desde el cálido desierto norteño hasta las frías llanuras de la Patagonia. No busques servicios de lujo ni spas ecológicos, aquí lo que hallas es naturaleza en su estado más puro y crudo. El ciclismo de verdad no es para débiles de espíritu, y la Ruta 67 pone a prueba hasta al más preparado.

Este viaje no es meramente físico, sino un viaje cultural. Pasarás por pueblos tradicionales donde los valores de la familia y el trabajo duro aún cuenta. Que nadie te venga a contar que el país está dividido; aquí, en la ruta, se significa algo más grande que cualquier debate político. Las gentes de estas tierras son aquellas que saben lo que es esforzarse y trabajar con ahínco para vivir cada día.

Además, al recorrer esta ruta, estarás contribuyendo al movimiento global de cicloturismo, pero cuidado: al que venga a adornar esto de «sostenibilidad» mejor le decimos que evite la confusión. Circulamos sobre dos ruedas no porque encajemos en una moda verde, sino por la libertad y el desafío que ofrece. Aquí no hay cabida para las lloriqueadas de aquellos que piensan que todo debe ser fácil.

Y como si la belleza cruda de la ruta no fuera suficiente, están los debates sobre infraestructura. Al igual que muchos en este lado del mundo, se está esperando que las provincias inviertan más en mejorar sus caminos. Es cierto, algunos tramos están en condiciones que llevan a pensar que se necesita más que un simple paño caliente por parte del gobierno para mantenerse a flote. Sin embargo, los hombres de verdad saben que si un camino es fácil, entonces pierde su sabor.

Si estás considerando embarcarte en este viaje, prepárate para presenciar el verdadero espíritu de un país que abraza a quienes están listos para enfrentarlo todo. Prepárate también para cruzarte con animales autóctonos que aún vagan libres, con una señal de alerta constante porque la naturaleza no avisa a los incautos.

Entonces, ¿pronto estarás listo para conocer la Ruta Nacional de Ciclismo 67? Este no es el lugar donde el débil obtiene medallas solo por intentarlo. Aquí, cada pedalada debe ganarse el respeto del paisaje.

Al final, obstáculos y desafíos solo construyen carácter. Esa es la verdadera esencia de experimentar la Ruta 67; no necesitas que nadie te edulcore y te venda espejitos de colores. La realidad es que este tipo de pruebas son solo para los que valoran su tiempo al aire libre porque no buscan el reconocimiento de los liberales que simpatizan con cualquier cosa que pinte verde o arcoíris. Aquí se trata del camino, del sudor y del disfrute de la libertad pura y dura sobre dos ruedas.