Roberto Toscano: La amenaza del liberalismo diplomático

Roberto Toscano: La amenaza del liberalismo diplomático

Roberto Toscano es un ex diplomático italiano conocido por su enfoque progresista y su cuestionable idealismo en la política internacional durante los 90s y 2000s.

Vince Vanguard

Vince Vanguard

Roberto Toscano suena como el protagonista de una novela política, pero no, es un ex diplomático italiano que se ganó una reputación por sus pensamientos progresistas y cuestionables. Fue el embajador en Irán y la India en épocas en que el mundo necesitaba manos firmes en el timón, no discursos blandos llenos de retórica política. Toscano ha estado activo principalmente durante las décadas de los 90 y 2000. En pleno auge del terrorismo global y la crisis económica, algunos países optaron por fortalecer sus fronteras, mientras que otros, guiados por el tipo de diplomacia que Toscano promovía, soñaban con una utopía multicultural, desdibujando líneas cruciales entre la seguridad nacional y el idealismo desenfrenado.

Aquí es donde encontramos a Toscano mezclando el realismo con el idealismo de una manera que deja a muchos perplejos. 1) Roberto Toscano promovió el diálogo con Irán incluso cuando las sanciones parecían el único camino. Diplomacia inteligente o ingenuidad en su máxima expresión, dirían algunos. 2) Toscano aboga por la importancia de la diplomacia cultural. ¿Es posible que la música cure bombas nucleares? Interesante pensamiento, pero dudoso en su ejecución. 3) Su postura sobre el multilateralismo puede sonar esperanzadora, pero rezuma el tipo de sueños que a menudo fracasan en la práctica. Las realidades geopolíticas a menudo pisotean los planes "bien intencionados".

  1. Busca un mundo donde los conflictos se resuelvan con reuniones y cafés en lugar de disuasiones serias. Soñar es gratis, pero no cuando los costos sociales y económicos de estos ensueños caen sobre los contribuyentes. 5) En tiempos de crisis, una visión pragmática vale más que mil reuniones. A veces se necesita más que solo sentarse y hablar; se requiere una acción decisiva. Toscano, con todo y su carisma, parece olvidar que no todos los actores en la escena internacional piensan de la misma manera.

  2. Tiene una visión de la política que pondría nervioso a cualquiera que entienda el valor de proteger los intereses nacionales antes que embarcarse en la cruzada de agradar a cada país en la mesa de negociación. 7) La diplomacia tiene sus méritos, pero creer que todo es resoluble a través del diálogo ignora el engranaje de poder y fuerza que mueve al mundo. 8) Hablar de desarme es fácil cuando uno no está en la misma sala que los titanes diplomáticos y los líderes de estados cuyos intereses no tienen nada que ver con su agenda.

  3. Toscano nos muestra una forma de pensar que, si bien puede ser bien vista por aquellos que se identifican con la izquierda política, puede causar serios estragos si se intenta aplicar a la política exterior de una nación que valora sus intereses antes de cualquier otra cosa. 10) La historia nos ha probado una y otra vez que no todo debe abordarse únicamente con buenas intenciones, algo que lamentablemente Roberto parece olvidar en su búsqueda constante de un mundo donde la diplomacia y el idealismo sean las únicas fuerzas en juego.