¿Sabías que hay personas que viven solo para agitar las aguas de lo políticamente correcto? Rita Keller seguramente encabeza esa lista. Nacida en 1975 en un pequeño pueblo de Texas, Keller comenzó su reinado como un bullicioso tornado de opinión desde que era una adolescente. Su vocación: cuestionar cualquier cosa que huela a progresismo. En una era de lo políticamente correcto, Keller resuena con aquellos que sienten que es hora de volver a lo básico y dejar de lado las palmaditas en la espalda y la indulgencia ideológica. Rita Keller es conocida por abogar por la verdadera libertad de expresión y se ha convertido en un faro para los que creen que la cultura de la cancelación ha ido demasiado lejos. Le gusta asistir a conferencias y dar discursos en los que usa su afilada lengua para destrozar las ideologías liberales a su manera.
Pero, ¿qué tiene esta mujer que tanto molesta a algunos? Aquí hay diez razones por las que Rita Keller se ha convertido en la pesadilla de cualquier ideólogo "progre":
Paladín de la libertad de expresión: Rita Keller cree firmemente en que la libertad de expresión es innegociable, incluso si eso significa herir sentimientos. La censura no tiene cabida en su libro, y quienes consideran que 'hay palabras que matan' deberían revisar la Comedía Griega.
Tradicionalista sin complejos: Para Keller, los valores familiares no son una reliquia del pasado. La familia tradicional es un pilar esencial que se debe preservar a toda costa frente a los cambios modernos que solo buscan diluir la importancia de la unidad familiar.
Orgullosamente escéptica: No le importa decir que el ambientalismo radical parece más una religión que una ciencia. Lo llamativo es que cuando presenta datos, aldeas enteras de "ecologistas" parecen rasgarse las vestiduras, pero Keller, inmutable, sigue plantando sus argumentos.
Feminismo realista: Para Rita, el nuevo feminismo olvida las luchas originales que dieron siquiera sentido a la palabra 'feminismo'. Ella propugna por un retorno a la equidad basada en derechos individuales, no en dogmas de género. Si eso la hace anticuada para algunos, dice que no se importa.
El enemigo de la corrección política: Si algo caracteriza a Keller es que es abrasivamente directa. Alguna vez dijo que "la corrección política es el polvorín de las ideas mediocres". La claridad, según ella, prevalece sobre la amabilidad.
Valiente ante el boicot: Keller ha enfrentado boicots académicos y ha recibido desprecios de parte de 'grupos progresistas', pero insiste en que el hielo fino es donde reside la verdad más pura. Ella ve estos contratiempos como chaparrones de verano que solo la hacen crecer más fuerte.
Simple y directo al grano: Rita ama reducir todo el ruido de la verba política y resumirlo en conceptos simples que cualquiera puede entender. ¿Reformas? ¿Nuevas leyes? Rita aboga por más sentido común y menos burocracia.
Economista del sentido común: Los excesos de gasto público le sacan canas verdes. En un mundo que parece ver la solución a todos los problemas en dinero sin control, Rita pone su esfuerzo en resaltar alternativas que impliquen menos Estado y más responsabilidad individual.
El debate no es enemigo: Uno de los diamantes que Rita Keller más halaga es la importancia del debate real. En un modo donde discutir se vuelve sinónimo de discutir indignidades, Rita ve el diálogo y hasta el desacuerdo como las mejores armas del progreso real.
Sin miedo a pisar callos: Keller no teme hablar sobre lo que considera problemas fundamentales del multiculturalismo, usando como ejemplo a Europa. Para ella, una nación debe sentirse orgullosa de su herencia y defenderla en lugar de diluirla en un mar de ideologías internacionalistas.
Entonces, ahí la tienes, Rita Keller, una mujer singular que probablemente deje a más de uno considerando salirse del quicio. No se esconde detrás de la cortina del populismo ni se sumerge en el consenso general. Más bien, se mantiene erguida en su tribuna con un megáfono en mano y lista para llamar a las cosas por su nombre.