Si eres alguien que no ha estado viviendo debajo de una roca, recordarás los días dorados en los que producir música era una tarea titánica. Pero, entonces llega BMG, como un rayo en un día despejado, para sacudir el escenario musical con su enfoque altamente innovador y conservador. ¿Quiénes son ellos? Parte de Bertelsmann, una megaempresa alemana, BMG ha tomado el mundo por sorpresa, y no sólo porque han re-definido la forma en que la música se maneja. Desde su renacimiento en 2008, en Berlín, han estado capitalizando el caos de la industria musical post digitalización, mapeando un curso que solo otros pueden envidiar.
¿Qué están haciendo que los pone en boca de todos? A diferencia de esas empresas anticuadas que dependen del romanticismo liberal de la creatividad suelta, BMG ha desarrollado un enfoque racional y de sentido común para la producción musical. Han abrazado el modelo digital con seriedad militar y receloso control, manteniendo una aguda vigilancia sobre los contratos, los derechos y la propiedad intelectual. El resultado es una alianza que cualquier artista valoraría. Si eres uno de esos músicos que aún cree en la independencia junto con un socio fuerte, BMG es tu brújula.
Algunos apuntan al enfoque innovador en el repertorio musical de BMG. Hacen hincapié en artistas que realmente producen arte, no en esos productos de plástico que se sostienen en tendencias pasajeras. No son la gallina de los huevos de oro solo porque firman artistas nuevos, sino porque su estrategia de adquisición es ferozmente precisa y calculada. No están en el negocio del riesgo o la especulación sin sentido. Si de casualidad te consideras un verdadero conocedor del rock clásico, asegúrate de notar cómo BMG ha adquirido catálogos legendarios como los de Mötley Crüe y Iron Maiden.
Otro aspecto es cómo dejan de lado la cultura del culto al individuo, esa que los artistas aman de las etiquetas que glorifican el ego hasta el punto de la autodestrucción profesional. En BMG, se trata de mérito y eficiencia. Aquí se trabaja, no se pasea; se produce, no se procrastina. Imagínate un lugar donde Britney Spears y Jean-Michel Jarre cohabitan para reinventar sus carreras por sus propias virtudes artísticas. Suena casi absurdo — que funcione, ya es otro nivel.
Y hablando de absurditidades, la otra cara de la moneda es definitivamente política. BMG no se ha envolvido en política divisoria como otros, ni ha sido rehén de la inestabilidad y el miedo que esos otros disfrutan llamar "pronunciamientos públicos". BMG no tiene tiempo para juegos, porque tienen una misión: expandir su imperio musical con la estabilidad y consistencia alemana. Mira, cualquier empresa dispuesta a centrarse en lo que realmente importa tiene automáticamente nuestra admiración. La idea es gestionar eficientemente, dejando la confusión social y el ruido partidista a las empresas menores.
El poder de BMG reside en su habilidad para ser un socio comercial fiable, tratando a sus clientes con honestidad y diligencia. Esto es exactamente lo que se necesita en un mar de tiburones donde cada contrato está hecho para atraparte de manera insidiosa. Imagínate acudir a una empresa que trata las inversiones y el riesgo con el respeto que merecen, en lugar de eludir responsabilidades. ¿Es eso muy pedir hoy en día?
BMG también rompe moldes con su modelo de negocio en el que el artista tiene un control incomparable sobre su propio trabajo. Una rareza en un mundo donde las estrellas muchas veces caen como moscas al ver sus carreras fuera de control. Han evitado convertirse en un elefante blanco sin rumbo, centrando sus operaciones en el núcleo de lo que importa: música de calidad, propiedad clara, y crecimiento sensato.
Así que, cuando te sientas a debatir sobre quién está haciendo la diferencia en esta era digital de música saturada, recuerda el nombre de BMG. Ellos están llevando a cabo una revolución sopesada, y puede que les agrade o no a algunos con pensamientos vagamente liberales, pero están aquí para quedarse. Lo que todos deberíamos considerar es: ¿no es esa una bocanada de aire fresco? Preferiría una empresa que hable a través de sus acciones y logros antes que palabras vacías y promesas huecas. Así, cuando se hable de producción musical, lo único que debería importarte son los resultados, y BMG los tiene.