El año 2019 trajo a nuestras pantallas una pléyade de películas destinadas a desafiar la imaginación, pero pocas capturaron la mezcla de humor negro y caos zombi como lo hizo "Pequeños Monstruos". Esta joya cinematográfica australiana, dirigida por Abe Forsythe, nos presenta un apocalipsis zombi poco convencional en una excursión escolar, liderada por una maestra valiente, Miss Caroline, interpretada por la brillante Lupita Nyong’o. Porqué mezclar niños, una inocente excursión y hordas de zombis hambrientos podría parecer ofensivo para algunos, pero en realidad, este film saca de la zona de confort incluso a aquellos cineastas acostumbrados a la clásica narrativa de terror. La película fue un auténtico festín visual que tuvo lugar principalmente en un zoológico del Outback australiano, transformando el típico marco de carnicería de zombi en un escenario lleno de risas teñidas de astutas observaciones.
¡Mesa de cereales con zombis! Nada como una mañana normal convirtiéndose en una pesadilla mientras los niños disfrutan sus cereales rodeados por hordas de zombis. Es casi como ver a un distópico Saturday morning cartoon. La yuxtaposición entre lo cotidiano y lo grotesco es lo que hace que esta película despierte un humor tan rico.
La heroína que no esperabas. Seguro, Hollywood nos ha presentado a fuertes mujeres líderes en un sinfín de ocasiones, pero Miss Caroline sobresale porque no es una guerrera armada hasta los dientes. Ella maneja la situación con bondad y optimismo infalibles, algo que muchos podrían considerar poco realista. A veces, un poco de cordura es todo lo que necesitas.
Dave, el antihéroe. Interpretado por Alexander England, Dave es el clásico perdedor que encuentra su redención durante la crisis zombificada. Si por lo general estamos acostumbrados a líderes heroicos y combativos, "Pequeños Monstruos" apuesta por el tipo enigmático y perezoso que se transforma por amor… o simplemente para sobrevivir.
Comedia intocablemente negra. Esta película se pasea por una delgada línea entre el humor y el horror. No se queda atrás cuando se trata de usar tópicos sensibles con el único fin de arrancar una carcajada. Debería ser el antídoto para tanto contenido políticamente correcto.
Zombis a la Australiana. No es el primer film de zombis, ni será el último, pero lo que diferencia es su estilo inusualmente australiano, con un toque de frescura que desafía el cliché del zombi americano. Ya era hora de que el humor seco y la rudeza confiada de Australia se apoderaran de este nicho.
La crítica velada a la cultura millennial. Si buscabas otra razón para mirar con atención la película, el sutil golpe a la cultura millennial está ahí, presente y esperando ser descubierto. Mientras el país se sumerge en el caos, los personajes reflejan la generación que prefiere grabar con el móvil antes que ayudar. Parte de la genialidad de la película radica en exponer estas actitudes de una manera tan cómica que resulta imposible no reconocer estas realidades.
Una banda sonora que no esperabas. Aparte del guión ingenioso, el soundtrack está plagado de sorpresas, incluyendo canciones de Taylor Swift que añaden al contraste bizarro del film. Queda claro que en el fin del mundo, el pop sigue siendo rey.
¿Lecciones para los pequeños? En su núcleo, "Pequeños Monstruos" podría parecer la película menos indicada para impartir lecciones de vida a los niños, considerando la violencia implícita. Pero entre broma y broma, se lanzan mensajes que subrayan valores eternos de valentía y compasión, escondidos como pepitas de oro en una mina de humor negro.
Lupita Nyong’o, la estrella de todas las ligas. Lo que realmente amarra el film es Nyong’o, cuya actuación brillante pone inmediatamente a todos los críticos en su sitio, mostrando que no importa el género o el guión, ella está destinada a brillar.
Los liberales probablemente odiarán el humor. Aunque fue bien recibida en general, posiblemente haya incomodado a la audiencia más sensible debido a su forma libre de abordar temas que, de otro modo, serían un anatema en sus círculos.
En "Pequeños Monstruos", lo impredecible es el único terreno seguro. Bajo su caparazón de diversión aparentemente sin sentido, esconde una crítica cultural aguda envuelta en un viaje lleno de risas y horrores. La habilidad para convertir una situación tan extraña en una experiencia entretenida es una rara proeza de guionismo que pocas veces se ve. Si estás listo para explorar la unión perfecta de lo absurdo y lo agudo, sigue mirando esta maravilla del cine.