La Hipocresía Oculta de 'Más Allá del Margen'

La Hipocresía Oculta de 'Más Allá del Margen'

En 'Más Allá del Margen', Pilar Avilés quiere vendernos la idea de que todos somos víctimas del sistema, pero su narrativa está llena de retórica sin soluciones. Aquí se critica el victimismo y la falta de responsabilidad personal.

Vince Vanguard

Vince Vanguard

Imagina un mundo donde todos son eternas víctimas del sistema opresivo invisible que los acecha desde las sombras. Eso es precisamente lo que Pilar Avilés intenta vendernos con su última obra, "Más Allá del Margen". Publicado en 2021, el libro se presenta desde España como un análisis de los márgenes sociales y sus implicancias, pero en realidad es un manifiesto disfrazado de literatura que empuja a los lectores a aceptar un ideario que convierte cualquier responsabilidad personal en un concepto arcaico.

Avilés nos quiere convencer de que las instituciones son el enemigo, unas entidades misteriosas cuya única misión en este mundo es aplastar los sueños y esperanzas de los individuos. Pero claro, se le olvida mencionar todos los avances logrados gracias a estas mismas instituciones que tanto demoniza, desde la educación gratuita hasta un sistema de salud que en muchas partes del mundo aún es el sueño de tantos.

A lo largo de sus páginas, Avilés cuenta historias de aquellos que viven en las sombras de la sociedad, marginados por razón de etnia, orientación sexual, o género. Pero ¿qué pasó con el mérito? ¿Acaso todo aquel que triunfa lo hace porque machacó a otro en su camino? No hay espacio en su relato para aquellos que con esfuerzo y dedicación lograron superar obstáculos sin culpar continuamente al mundo exterior.

Uno pensaría que hablar de la marginalidad incluiría una crítica balanceada. Sin embargo, la autora tan solo echa leña al fuego del resentimiento. Se habla mucho de derechos y poco de deberes. El victimismo se presenta como un escudo impenetrable que exime de toda responsabilidad, un mensaje que apela a la comodidad de no cambiar, de no hacer nada, porque claro, todo es culpa de los demás.

La cifra de páginas repetitivas y elocuentes es directamente proporcional a su falta de soluciones prácticas. Claro que existen problemas serios en el mundo, no vamos a negarlo, pero ¿ofrecerás soluciones, Pilar? Ni lo intenta. Avilés nos deja con las manos vacías, como quien se queja interminablemente sin ofrecer un solo aporte de mejora. Curioso, cuando quienes critican el capitalismo no hacen más que capitalizar con libros llenos de retórica hueca.

Es irónico cómo la autora pinta un mundo en blanco y negro sin prestar atención a las gamas de grises que realmente definen nuestras vidas. La vida es compleja y necesita más matices que sólo el dichoso argumento de David contra Goliat en el que Pilar parece deleitarse. Asumir que todos somos víctimas pasivas de un sistema inmutable no solo es simplista, sino destructivo en términos prácticos. Aquí no hay espacio para la autocrítica.

La constante crítica al sistema educativo, planteado como un opresor más, olvida convenientemente cada maestro que marcó la diferencia en vidas reales. Cada propuesta de reforma radical choca de frente con la realidad de que, al final, los individuos también tienen que poner de su parte. En este mundo, no hay progreso sin esfuerzo.

Este libro no es nada más que el grito de una generación desencantada, una que prefiere señalar con el dedo en vez de levantar la mano para ayudar a cambiar las cosas. La autocompasión colectiva no es una solución, sino una excusa. La falsa narrativa de victimización destruye la idea del esfuerzo personal, del sacrificio, ese que conocen bien quienes trabajan duro y no se rinden.

Y al final, ¿qué obtenemos de "Más Allá del Margen"? Ideas vagas, culpables invisibles y la promesa de un cambio que nunca llega. Porque, mientras cargar la culpa en "los otros" se convierta en el estribillo común, el margen se convierte en una autopista sin salida. Quizás lo único que esté realmente "Más Allá del Margen" es el diálogo genuino que se necesita para solucionar los problemas en comunidad, con responsabilidad y sin estruendosos reclamos vacíos.