¡Ah, aquellos años universitarios locos donde todo lo que importaba eran las guitarras acústicas y letras llenas de utopía! 'Lo Mejor de Peter, Paul y Mary: Diez Años Juntos' es un álbum recopilatorio lanzado en 1970 que nos transporta a otra época, una época donde los sueños progresistas dominaban el aire. La famosa banda de 'folk' compuesta por Peter Yarrow, Noel Stookey (Paul) y Mary Travers fue un icono de los años 60 en Estados Unidos. Las melodías y letras de este trío resonaban en una nación que se tambaleaba entre el idealismo ingenuo y la dura realidad de la crisis política y cultural.
Peter, Paul y Mary marcaron una década que algunos recordamos con nostalgia y otros preferimos olvidar por sus ilusiones fallidas. 'Lo Mejor de Peter, Paul y Mary: Diez Años Juntos' captura este turbio capítulo de la historia estadounidense, compuesto por canciones que ellos mismos popularizaron. Este es el contexto perfecto para hablar de estas canciones cuyas letras, en muchos casos, buscaban cambiar el mundo.
Primero, tenemos 'Blowin’ in the Wind'. Vamos, seamos sinceros, no puedes ser más hipócrita que cantar sobre la paz y el amor mientras se alimenta el radicalismo de la época. Sin embargo, su popularidad fue innegable. ¿Quién no ha oído alguna vez esta canción en campamentos escolares o círculos de guitarra?
Luego está 'Puff the Magic Dragon', que bien podría ser el himno de la imaginación desbordada o, para algunos, algo más discutible. Pero bueno, esas metáforas rebuscadas siempre han sido un terreno fértil para la sobreinterpretación.
'If I Had a Hammer' es otra joya. Aquí se ve el martillo como símbolo de justicia, libertad y amor. Claro, ¿y quién financia ese romanticismo? A veces parece que los ideales se quedan en la nube, lejos del día a día de los que seguimos trabajando duro. Pero hay que reconocer que la canción es pegajosa, y eso importa.
'Leaving on a Jet Plane' se mueve en una línea más personal, aún así carga con el típico dilema 'hippie': el amor libre y sus consecuencias. Uno puede imaginar a una generación de almas errantes, listas para dar un giro a sus vidas, tal vez en un intento de evadir responsabilidades.
Es difícil ignorar 'Where Have All the Flowers Gone'. Un lamento sobre los ciclos de la guerra y la pérdida. Filosófico, sí. Efectivo, bueno, la historia ya nos ha demostrado que no todo cambió mediante canciones. Pero como himno de los manifestantes fue poderosamente emotivo.
'500 Miles', con su sencilla melancolía, nos recuerda que están aquellos que, al igual que nosotros, siempre buscan algo más allá. Pero, a veces el horizonte prometido por estas canciones se queda en eso, un horizonte intangible.
Las interpretaciones vocales en estas canciones son sublimes, eso no se puede negar. Las armonías de Peter, Paul, y Mary se convirtieron en un emblema del 'folk' que formaba parte del kit inicial de cualquier aficionado de la época.
Hablemos de las portadas de discos, documentales y espectáculos que más tarde continuarían glorificando este periodo utópico. Aún hoy, las letras y mensajes en sus canciones se recuerdan en festivales, y no necesariamente para adoctrinar.
Peter, Paul y Mary pueden haber ofrecido melodías agradables que seremos capaces de disfrutar eternamente. No obstante, estos diez años juntos, como se titula su recopilación, son también una deliciosa reflexión sobre la tensa relación entre la agenda del arte y su verdadero impacto en la sociedad. La música puede ser una poderosa herramienta de cambio, pero rara vez se examina cuántos cambios verdaderamente ocurrieron.
Lo mejor de estos diez años es que, a pesar de todo, nos regalaron canciones inolvidables. Pero eso no exime al receptor de cuestionar si todo arte tiene que ser motor de cambio o si ya tiene mérito por el simple hecho de ser disfrutado.
Y aquí viene la paradoja: en un mundo que ha cambiado drásticamente desde entonces, ¿les seguimos escuchando solo por nostalgia o porque aún creemos en esos ideales? Tal vez, es la libertad de decidir por qué algo nos toca lo que hace que este álbum merezca ser recordado.