En 2018, la música coreana dominó los charts como si fuera el único género musical existente. En el show más popular de Corea del Sur, Inkigayo, emitido por la cadena SBS, se eligieron a los líderes de la escena musical cada semana. Este programa no solo impacta en Corea, sino que su influencia se extiende globalmente, atrayendo la atención incluso donde el K-pop no sería la elección natural de música. A algunos esto les parece provocador, pero no se puede negar que Inkigayo ha establecido un estándar elevado en la industria musical.
Primero, habría que hablar de BTS, la sensación mundial. En 2018, este grupo logró conquistar varios trofeos con canciones que no solo tenían ritmo pegadizo, sino que también ofrecían letras profundas que resonaban con la juventud global. Pocos pueden discutir contra su influencia, aunque seguro más de uno intenta descalificarlo por mera envidia. ¿Acaso hay algo más poderoso que combinar un look impecable con mensajes inspiradores?
Pero no todo fue sobre BTS. BLACKPINK, con su estilo feroz y canciones inolvidables, también lideró los rankings de Inkigayo en 2018. Con "DDU-DU DDU-DU", arrasaron con todo en su camino, algo que probablemente dejó a muchos puristas en estado de conmoción. Incluso cuando mucho del mundo artístico se convierte en repetitivo, BLACKPINK ha probado ser una brisa fresca que no permite a los competidores dormirse en sus laureles.
TWICE aseguró su lugar en la lista de ganadores con temas que rebosan de energía y entusiasmo. El éxito indiscutible de "What is Love?" capturó corazones y demostró que a veces un buen pop bailable es justo lo que se necesita para alegrar el día. Sin duda, TWICE es un ejemplo de que no siempre se necesita ser revolucionario para dejar una marca.
A los seguidores del sonido más audaz, iKON trajo una propuesta única con "Love Scenario", una melodía que se apodera de ti desde el primer acorde. Este tema fue omnipresente durante todo 2018, y no por casualidad; su canción resonó con casi cualquier público que escuchara. Emocional y genuina, una mezcla acústica y contemporánea como pocas, iKON mostró que la música coreana puede ser igual de emocional que cualquier balada de rock clásico.
A muchos les podrá parecer que este fenómeno K-pop debería preocupar a los gustos puristas, pero como se dice, la verdad siempre triunfa al final. 2018 fue un año donde los grupos mencionados escribieron su propio capítulo de gloria musical, alzando los trofeos de Inkigayo semana tras semana. Las dudas se despejan cuando ves resultados: posiciones permanentes en los primeros lugares y un fandom dispuesto a debatir por sus grupos favoritos hasta en el último rincón del planeta.
En una escena musical marcada por el cambio constante y el deseo de lo nuevo, Inkigayo en 2018 fue un reflejo de lo que sucede cuando el talento se combina con innovación. Las presentaciones fueron una celebración de estilo y sonido en su máxima expresión. A diferencia de mucho de lo que se ve hoy en día, los verdaderos artistas no tienen que recurrir a extravagancias para hacerse notar.
Inkigayo 2018 nos enseñó que la música no tiene fronteras, y el talento siempre encontrará su camino. Este programa, durante ese año, brindó una plataforma para que los artistas no solo brillaran, sino que establecieran conexiones que transcendieron culturas y geografías.
Puede que no todos vean lo mismo, pero los trofeos que adornan las vitrinas de los ganadores de Inkigayo 2018 son testigos silenciosos de la revolución cultural que vivimos. Para los que buscan una experiencia auditiva diferente, 2018 fue el año en que Corea del Sur ofreció un espectáculo que se coló en el gusto global, con un estilo que quizás guste o no, pero que no se puede ignorar.