Desatando el Poder de 'La Mujer Salvaje': ¿Eso es lo Mejor que Pueden Ofrecer?

Desatando el Poder de 'La Mujer Salvaje': ¿Eso es lo Mejor que Pueden Ofrecer?

Explora el controvertido concepto de 'La Mujer Salvaje' propuesta por Clarissa Pinkola Estés, y descubre su impacto en la sociedad moderna y el rol de la mujer hoy en día.

Vince Vanguard

Vince Vanguard

¡Qué acontece en el mundo! Abre el libro 'Mujeres que Corren con los Lobos' de Clarissa Pinkola Estés, publicado en la década de los 90s, y te encontrarás con el concepto de 'La Mujer Salvaje'. Esta idea se refiere a una supuesta esencia interna que las mujeres han olvidado en la sociedad moderna. La autora intenta revivir un espíritu femenino libre y desenfrenado, justificando la rebeldía y la rebelión contra las normas establecidas.

Lo más curioso es que este fenómeno tomó impulso en círculos académicos y culturales de las grandes ciudades estadounidenses, cuyos escenarios sociales se alejan de las verdaderas prioridades. 'La Mujer Salvaje' se refiere a una abstracción que espeta 'sé tú misma' mientras ignora el esfuerzo individual y colectivo que hizo que las sociedades actuales evolucionaran más allá de la mera supervivencia.

Número uno, esta narrativa asume que todos los aspectos de la civilización moderna traicionan la naturaleza femenina. Se ignoran los logros alcanzados por las mujeres dentro de sociedades que, sí, tienen normas pero también oportunidades. Dilapidar esta complejidad con una versión simplista de 'volver a lo básico' deja de lado décadas de avance.

En segundo lugar, está la problemática del individualismo. Fomenta la idea de que quien mira hacia dentro es automáticamente más sabio. Alienta a 'buscar en ti misma', pero, ¿cómo puede esto ayudar a la mujer que realmente enfrenta la realidad del mundo laboral, familiar y social en entornos que requieren compromiso y perseverancia?

Otro punto crucial. Invocar a los instintos primordiales y decir que esa es la auténtica mujer es casi caricaturesco. La predicación de que volver a los instintos primarios hará que las mujeres sean más libres es simplificar los avances de la civilización y los contextos complejos en los que vivimos. El crecimiento social se basa en controlar instintos y afinar habilidades para un bien común más excelente.

Cuarto, 'La Mujer Salvaje' encaja perfectamente en la narrativa de que la modernidad ha domesticado y silenciado a la mujer, algo que ignora la libertad y el desarrollo alcanzado por las mujeres actuales. Las mujeres modernas tienen la fuerza y la astucia para transformar sus vidas y sus entornos a su manera. Dos décadas en gerencia de una compañía dan fuerzas que ningún conjuring de un arquetipo salvaje podría brindar.

La quinta es una gran ironía: la idea de liberación incorporada en esta mística ignora por completo los contextos culturales y religiosos. Imponer el concepto de 'liberación' sin reconocer la diversidad y el respeto que diferentes entornos culturales merecen es peligroso.

Ahora, hablemos de las relaciones. Incitar a individuos a ser 'salvajes' mina directamente la relación entre parejas, familia y comunidad. Cuando las reglas del civismo se tiran por la borda bajo la excusa de 'explorarse', las sociedades se fragmentan y las relaciones reales se debilitan.

Octavo, el hecho es que 'La Mujer Salvaje' refuerza la narrativa de víctimas ignorando la autodeterminación y el poder que las mujeres efectivamente han tomado por sí mismas en la mayoría de los países desarrollados. Siguen pretendiendo esclavitud donde hay progreso.

Novena, cabe señalar que enaltece una forma de anarquía que no tiene lugar en entornos serios que demandan estabilidad y constancia. No refuerza la resiliencia frente a los problemas verdaderos ni propone soluciones viables sino sueños de independencia difusa.

Finalmente, y para cerrar este polémico pero necesario recorrido, encontramos que 'La Mujer Salvaje' se atrinchera en un discurso detrás de la supuesta libertad que realmente no libera de ninguna responsabilidad social ni de logros personales. El llamado a desatar a 'La Mujer Salvaje' es, en última instancia, una distracción de las verdaderas potencialidades y contribuciones que las mujeres ofrecen a la sociedad. Aplicar un arquetipo tan ficticio en la política social es sencillamente desorientado.