La Civilización Fingida: Una Crítica Conservadora al Espejismo Progresista

La Civilización Fingida: Una Crítica Conservadora al Espejismo Progresista

Para algunos, los musicales son una forma de entretenimiento, pero 'La Civilización Fingida' de Telemundo es más una crítica feroz al unísono liberal que una atracción inofensiva.

Vince Vanguard

Vince Vanguard

El mundo de la música ha visto su cuota de extravagancias, pero "La Civilización Fingida", un musical de televisión producido por Telemundo en 2023, se lleva el premio a la propaganda progresista embutida en melodía. Creado por un colectivo de guionistas hispanohablantes conocidos por sus ideologías modernas, este espectáculo se emitió por primera vez en septiembre de 2023, justo cuando el mundo comenzaba a cuestionar posturas liberales radicales. Situado en un futuro distópico donde la uniformidad ideológica es la norma, el musical toma lugar en la ficticia Ciudad de la Igualdad, un lugar en el que todos son iguales, excepto aquellos que no se adhieren al discurso dominante. Este musical es un intento evidente de reescribir las normas sociales bajo una narrativa de 'progreso' que el ciudadano común rara vez pidió.

  1. La narrativa se centra en un grupo de personajes que intentan navegar una sociedad que aplaude la conformidad y castiga la diferencia. Sin embargo, la falta de diversidad de pensamiento de sus personajes principales es tan marcadamente obvia que ningún valor tradicional parece tener cabida en su mundo ideal. No es casualidad que el musical se esfuerce tanto por menospreciar valores que han cimentado sociedades prósperas a lo largo de la historia.

  2. La música y el libreto del musical son impresionantes en su producción, pero esa brillantez artística se desvanece cuando se evalúa el mensaje subyacente. Seamos honestos: en los últimos años, hemos visto un aluvión de producciones que promueven visiones del mundo donde el radicalismo moderno se representa como la única forma legítima de pensar. La letra de las canciones en "La Civilización Fingida" sirve más como un sermón político cantado que como un entretenimiento artístico genuino.

  3. En un intento de imponer una narrativa de equidad, la historia reduce las individualidades a caricaturas. Esta caricaturización no solo es reductiva, sino también peligrosa, pues ignora el verdadero dinamismo humano que existe más allá de una ideología monolítica.

  4. La crítica conservadora hacia "La Civilización Fingida" no se refiere solo a la superficialidad de su mensaje político, sino a la audacia de sus intentos de adoctrinamiento. Lejos de promover un deseo sincero de entendimiento mutuo, el espectáculo insiste en alienar a aquellos que se aferran a sus convicciones culturales y morales.

  5. No se puede negar que el espectáculo está maravillosamente producido, con un despliegue técnico que mantiene al espectador encantado. Sin embargo, la forma en que se introducen discursos de moda con fanatismo solo sirve para exasperar a aquellos que buscan entretenimiento auténtico en lugar de sermones ideológicos.

  6. Si algo el espectáculo logra mostrar, es una lucha constante entre la necesidad de pertenencia y la autenticidad personal. Un molesto recordatorio de cómo el pensamiento de grupo puede sofocar el espíritu y la creatividad individual, elementos esenciales en cualquier sociedad vibrante.

  7. Para aquellos que piensan críticamente, "La Civilización Fingida" es un espejo de cómo ciertos sectores han transformado temores y aspiraciones humanas en una mantra de conformismo ideológico. No se equivoquen, es una ironía cruel que un espectáculo que pretende exaltar la diversidad se aferre tan insistentemente a una sola línea de pensamiento.

  8. La obra trata de reformular el debate sobre la igualdad y la inclusión, desde una perspectiva que etiqueta cualquier desacuerdo como obsoleto y retrógrado. Es preocupante cómo el discurso presentado busca silenciar la discusión abierta y rica que de verdad hace falta para construir sociedades fuertes y cohesionadas.

  9. Este tipo de espectáculos, aunque aislados, reflejan una tendencia peligrosa donde la cultura se utiliza como herramienta para el conformismo. Los ideales se disuelven en melodías pegajosas que disfrazan la agenda detrás de cada nota.

  10. En resumen, "La Civilización Fingida" es una obra que incita al espectador a cuestionar no solo el contenido, sino también las intenciones subyacentes de los creadores. Para aquellos que aún valoran un pensamiento independiente, el espectáculo actúa como un llamado de atención al exceso de complacencia con las "normas" modernas.