Si crees que el rock ha perdido su filo, entonces no has oído hablar de Jehnny Beth. Esta potente vocalista y compositora francesa, cuyo nombre real es Camille Berthomier, desafía las normas no solo en la música sino también en su vida personal. Nacida en Poitiers en 1984, Beth no es solo una artista: es una declaración de independencia y una bofetada a todo el establishment progresista. Desde sus inicios como miembro del dúo John & Jehn hasta convertirse en la líder de la aclamada banda Savages, Beth ha demostrado que no todas las mujeres se sienten cómodas en el molde del feminismo contemporáneo.
Jehnny no teme explorar temas incómodos y un poco tabú, tanto en sus letras como en sus declaraciones públicas. Mucho se podría decir de sus explosivas presentaciones en vivo; esos conciertos no son para corazones débiles. La energía desbordante y la intensidad cruda requieren un tipo particular de paciencia y apertura. Por supuesto, todo esto llena estadios porque el mundo del espectáculo, igual que en la política, ama a quien desafía lo esperado.
No se puede omitir el hecho de que la música de Jehnny se caracteriza por una clara política, pero no de la manera en que muchos esperaban. A diferencia de otros artistas que se limitan a repetir las mismas consignas políticas desgastadas, Jehnny se atreve a provocar debates al romper las alianzas tradicionales entre la música y la política de izquierda. Con su álbum debut en solitario 'To Love Is to Live', lanzado en 2020, desafió todas las expectativas sobre lo que debía ser una artista femenina en el panorama actual.
En el controvertido tema 'I’m The Man', por ejemplo, aborda temas de identidad de una manera que haría que incluso el más temerario de los liberales se sonrojara. Es evidente que, para Beth, la identidad y la expresión personal no son campos de batalla políticas, sino partes complejas del ser humano que merecen ser exploradas a fondo. Sus letras son poéticas, sí, pero también crudas, y su música invita a una audición profunda y a menudo incómoda.
Jehnny Beth no solo es música. En 2020, publicó su primer libro 'C.A.L.M: Conversations With Women', que es un canto a la diversidad y una exploración de las historias de mujeres reales. Comprometida con dar voz a las experiencias únicas, Beth continúa rompiendo techos de cristal al dar un paso atrás de la violencia verbal que caracteriza nuestros tiempos. En un mundo donde los medios se centran en la corrección política, ella nos recuerda que la honestidad aún tiene un lugar.
Podría argumentarse que Jehnny hace un mejor trabajo exponiendo las contradicciones del feminismo moderno que muchas de las que afirman ser sus líderes. A través de su arte, su música y sus palabras, Jehnny Beth representa un enfoque auténtico y matizado de los temas que realmente importan. No sorprende, entonces, que su enfoque cause incomodidad entre aquellos que prefieren su arte y su política bien empaquetados y listos para consumo.
Para algunos críticos musicales y medios mayoritarios, Jehnny Beth representa un dilema. Con su brutal honestidad y clara independencia, el liberal establishment a menudo se encuentra en una posición incómoda. No obstante, su talento es innegable e inquebrantable, y su impacto en la música y la cultura no puede ser ignorado, nos guste o no. Jehnny Beth seguirá desafiando el status quo, trayendo interpretaciones auténticas y estimulantes de una «obediente rebeldía».