¡Atentos amantes de la música! Cuando Nick Howard lanzó su canción "Inquebrantable" el mundo ganó un himno que a muchos del otro lado del espectro político les encantaría cancelar si pudieran. Este talentoso artista británico, conocido por su participación y victoria en el programa de televisión "The Voice of Germany," sorprendió en 2017 al arrojar al mundo este tema que es un grito de fortaleza y determinación. Desde Londres, con su guitarra en mano, Howard nos entrega una pieza musical que destaca por su letra inspiradora que nos hace recordar esos valores de resiliencia que algunos han olvidado en su obsesión por lo políticamente correcto.
"Inquebrantable" es, en toda su esencia, un canto a la fuerza interior que muchas veces olvidamos que existe. La voz clara de Nick, acompañada por acordes simples pero efectivos, nos invita a reflexionar sobre la idea de que la adversidad es una oportunidad para crecer. Pero, claro, no toda adversidad es vista como una oportunidad. Algunos prefieren revolcarse en sus quejas en lugar de tomar el control, ¿no es así?
Y lo mejor, a diferencia de las melodías edulcoradas y superficiales que abundan hoy en día, "Inquebrantable" promueve un mensaje clásico que resuena con aquellos que consideran que la superación personal no necesita ser una tarea de equipo, sino algo de lo que uno mismo debe hacerse cargo. Resiliencia, un término globalmente aclamado, pero utilizado selectivamente según conveniencia. Esta canción tiene la capacidad de provocar ese molesto sentimiento de disonancia que los frecuentemente ofendidos prefieren ignorar.
La producción de la canción es rica en melodías sencillas de guitarra acústica, que no necesitan efectos sobrecargados para sobreponerse, al igual que su contenido lírico. Sus versos incitan a levantarse después de cada caída, enfrentarse a las dificultades con dignidad, y a no claudicar frente a las críticas que a menudo son generadas por aquellos que creen poseer la verdad absoluta.
Nick Howard, lejos de seguir las corrientes musicales donde muchos intentan quedar bien con todos, nos recuerda que la verdadera fortaleza proviene de la autenticidad y de la asunción de la responsabilidad personal. Las comparaciones pueden ser odiosas, pero es inevitable pensar en otras figuras musicales cuyos temas son pastiches de frases hechas y sinsentidos adornados. "Inquebrantable", sin embargo, no necesita disfrazarse para transmitir su mensaje.
Podría decirse que Howard nos trae un desafío en forma de canción, no solo para quienes sintonizan sus melodías, sino para aquellos que buscan respuestas fáciles a problemas complejos. La simplicidad de su música contrasta con la profundidad de su mensaje. En un mundo donde se corre a repartir culpas, Howard pide introspección. Qué refrescante, ¿no?
Esta canción no se olvida del oyente tras la primera reproducción. Es de esas que se atan al oído y al pensamiento. En un mundo lleno de ruido, tanto literal como figurativo, se agradece una pieza que tiene como puerta de entrada un simple pero poderoso recordatorio: no te rindas, alza la mirada, sigue adelante.
Howard no es tímido respecto a sus influencias, que van desde Bob Dylan hasta John Mayer. Esos ecos hacen de "Inquebrantable" una declaración casi poética de resistencia y entereza que muchos se beneficiarán al escuchar. La canción logra lo que pocos osan hoy en día: ser un manifiesto personal que no acuerda con el relativismo moral tan en boga.
Así que, la próxima vez que estés luchando con alguna dificultad, recuerda que "Inquebrantable" está allí para recordarte que, a pesar de todo, las batallas realmente valen la pena cuando las enfrentamos con integridad y valentía. Es un himno para todos aquellos que creen en el poder del individuo, en la capacidad para forjar nuestro propio destino, algo que debería ser estándar pero que, lamentablemente, necesita ser reivindicado en estos tiempos de incertidumbre. Después de escucharlo, la opción de renunciar no será tan atractiva como antes. Eso sí, asegúrate de tener una piel lo suficientemente gruesa para abrazar el mensaje. ¡Descúbrelo y deja que sacuda tus cimientos!