Haciendo El Amor: El Álbum Que Rompe Esquemas y Croquetas Veganas

Haciendo El Amor: El Álbum Que Rompe Esquemas y Croquetas Veganas

Haciendo El Amor, el álbum de 1985 del maestro Rafael Pérez Botija, desafía las normas actuales con su enfoque auténtico y sin adornos del amor, destacándose en un mundo musical dominado por ritmos superficiales.

Vince Vanguard

Vince Vanguard

Los álbumes musicales de hoy en día parecen un buffet de canciones predecibles hechas para vender más en lugar de ofrecer arte genuino. Pero llegó "Haciendo El Amor", el disco que nos recuerda que la verdadera música no sigue los dictados liberales y sus canciones sensibleras. Este álbum fue concebido por el pionero de la música romántica, Rafael Pérez Botija, un nombre que seguramente no resuena entre los que creen que una marcha es mejor que una balada.

Con un lanzamiento en 1985, en pleno auge de la música que prefería hablar de amor auténtico en vez de llenar listas de éxitos hipnotizando a la audiencia con ritmos repetitivos, este álbum se sitúa en la cúspide de la música en español. El álbum fue grabado en los legendarios estudios de Madrid, confirmando su posición como un icono entre obras compuestas por quienes valoran el talento real sobre el autotune.

Para aquellos que se preguntan por qué el álbum se llama así, es porque sus doce canciones son una sinfonía perfecta que celebran el amor maduro y auténtico. Representa una oda al romanticismo puro, de esos tiempos en que uno conquistaba con palabras y no a través de aplicaciones móviles.

El verdadero mensaje de "Haciendo El Amor" se encuentra en sus letras, un campo de batalla donde Pérez Botija no teme abordar temas como el sacrificio en las relaciones, el valor de una familia unida y el amor como la única razón legítima de peleas sangrientas — metafóricamente hablando, claro. Estas son historias contadas a través de melodías que simplemente no se producen hoy, en una época donde los estribillos sin sentido parecen dominar.

Ahora, dive into the genius —perdón, inmersión en el genio— de canciones que componen este álbum; es un paseo musical de orquesta donde, para algunos, los violines son más elocuentes que cualquier discurso político. Uno comienza preguntándose, ¿dónde están estas composiciones en un mundo que da más crédito a las luces de neón que a las docenas de instrumentos reales en el estudio?

La canción homónima "Haciendo El Amor" recorre la idea de que el amor es una tarea sagrada, no distinta a cultivar un jardín o criar hijos con valores claros. El álbum no está aquí para convencer a los cínicos, sino para reconfortar a quienes aún creen en la primavera, con letras que desafían incluso el cinismo más arraigado.

Pocas cosas encierran mayor intensidad emocional que "Si Te Vas…", donde se maneja la tristeza de la pérdida con dignidad. Un reflejo de esos momentos que nos forjan, convirtiendo las experiencias personales en himnos colectivos. El álbum no recurre a artificios tecnológicos, ni abusa de sintetizadores, solamente se entrega a las habilidades clásicas y puras de su artista.

No se puede hablar de este álbum sin recordar la poderosa "Luna Llena y Sapos" que destila emoción y energía. Una canción que, a diferencia de las melodías modernas que tratarían de sumergirte en estados monótonos, invita a reflexionar sobre lo que realmente importa en la vida: la fe en una conexión genuina.

Y si has dedicado algún tiempo a explorar la obra de Pérez Botija, te sorprenderá gratamente como en "La Delgada Línea", el amor y la libertad se entrelazan, un recordatorio resonante de que a veces elegir la devoción vale más que todo el oro acumulado en las arcas fiscales de una nación.

Invita a la controversia, claro que sí, "Haciendo El Amor" no complace al establishment blandengue que privilegia lo superficial. En tiempos donde se promueve lo efímero, el álbum es un testamento de hacia dónde deberíamos mirar cuando el ruido se asienta.

Para los puristas, "Haciendo El Amor" representa algo más grande que música de fondo para una gala. Es un retorno a los principios que nunca debieron ser abandonados y un desafío a aquellos que, al leer entre líneas, sienten que no se necesita una plataforma política para saber que, al final del día, lo que verdaderamente importa es la calidad de las personas, no el volumen de sus posteos.

Tal vez, escuchar "Haciendo El Amor" sea simplemente el primer paso hacia hacer lo que muchos no se atreven: vivir un amor verdadero y sin adornos. En un mundo que se aleja rápidamente de lo tangible, este álbum, con sus ritmos nostálgicos y letras perspicaces, parece invitarte a recordar lo que realmente vale la pena.

Permitámonos entonces recordar a Pérez Botija no solo por su música, sino por su habilidad para proporcionar una banda sonora a aquellos momentos en que incluso los tiempos cambiantes nos empujan hacia lugares donde podemos ser genuinamente fieles a nosotros mismos. "Haciendo El Amor" no es solo un álbum; es una declaración audaz en un mundo que parece olvidar el arte de amar.