Si piensas que conoces todo acerca del cine europeo, piénsalo de nuevo. Fritz Umgelter es el director cuya obra pone en jaque al conocimiento de la mayoría. Nacido en 1922 en Stuttgart, Alemania, este director rompió los moldes de su época con producciones televisivas y cinematográficas que pocas veces vemos hoy en día en las grandes cadenas de streaming tan populares entre los que quieren todo empaquetado y sin esfuerzo.
Umgelter dirigió su primer largometraje en los años 50 y rápidamente se convirtió en una figura central del cine y la televisión en Alemania hasta su muerte en 1981. Su obra incluye una amplia gama de series de televisión, entre las que destaca 'Der Vater und sein Sohn' (1955-1957) y 'Tim Frazer' (1963), producciones que no solo dominaban las audiencias en el país teutón, sino que también influyeron en la estructura narrativa que más tarde veríamos en Hollywood.
Es aquí donde aparece el motivo por el cual deberíamos poner nuestros ojos en Umgelter: su capacidad para capturar imágenes imborrables, su habilidad para tejer relatos complejos y su clarividente sentido de lo que el público quiere ver. Estos elementos hicieron de él un pionero, al estilo europeo, igual de crucial que muchos de sus contemporáneos al otro lado del Atlántico que reciben tantas alabanzas, si no más.
Para aquellos que creen que la televisión es un fenómeno moderno de calidad, Umgelter ya estaba revolucionando el medio cuando la mayoría todavía veía lo que nos obligaban a tragarnos sin opción. Deberíamos estar agradecidos por su innovación. No es que las generaciones actuales lo vayan a investigar, pues es más fácil dejarse arrastrar por lo que nos venden las plataformas populares y sus algoritmos dudosamente imparciales.
Otra de las razones por las que Fritz Umgelter merece ser mencionado está en su valentía para adaptar obras literarias complejas en un tiempo donde las restricciones eran más severas que las leyes de derecho de autor. Su adaptación de 'Das Halstuch', basada en la novela de Francis Durbridge, es recordada aún como una joya de la televisión alemana que demostró que calidad no significa inevitablemente alto presupuesto.
Lo que pocas veces se quiere admitir es lo mucho que Umgelter influyó en la forma de contar historias en serie, ese tipo de narrativas que actualmente bombardearían las redes sociales con hashtags y memes. Anticipó el futuro y lo dio gratis para todos quienes tuvieran la suerte o el discernimiento de ver su trabajo.
Fritz Umgelter tenía una capacidad inigualable para usar el entorno y el contexto cultural para contar historias dramáticas y atrapantes. En tiempos donde la censura era algo serio, sus narrativas lograban abrir caminos hacia temas que hoy todavía resuenan, gestionando temas de moralidad, justicia y el espíritu humano sin despertar más polémica que la creatividad puede soportar.
Pero seamos honestos, hoy la innovación es malinterpretada. En estos tiempos donde las plataformas intentan educarnos sobre qué es relevante, este tipo de genios quedan como anécdotas olvidadas. Umgelter ofrece una vía abierta a tiempos más sencillos, donde la innovación dependía del talento no del algoritmo, algo que our societal elites podrían aprender.
Así que la próxima vez que pienses que el cine europeo se reduce a una reducida lista de «célebres» directores, acuérdate de aquellos como Fritz Umgelter, que aunque no encajan en la narrativa predominante, merecen ser elogiados. Gaudí levantó templos con sus manos, pero Umgelter alzó el cine y la televisión en una sola generación. El talento de este hombre fuerte reside precisamente en esa capacidad de retar lo establecido, una habilidad que cualquier admirador del buen cine, más allá de ideologías, debe reconocer.