¡La locura de la educación progresista en Andrée English School!
En la ciudad de México, en pleno 2023, la Andrée English School ha decidido llevar la educación a un nivel completamente nuevo, y no precisamente en el buen sentido. Esta institución ha implementado un currículo que parece más un experimento social que un plan educativo. ¿Por qué? Porque han decidido que las matemáticas, la ciencia y la historia son menos importantes que enseñar a los niños sobre "microagresiones" y "privilegios". Sí, has leído bien. En lugar de preparar a los estudiantes para el mundo real, están más preocupados por asegurarse de que nadie se sienta ofendido.
Primero, hablemos de las matemáticas. En Andrée English School, las matemáticas han sido relegadas a un segundo plano. ¿Por qué molestarse en enseñar a los niños a sumar y restar cuando puedes enseñarles sobre la "aritmética de la opresión"? Parece que la escuela ha decidido que es más importante que los estudiantes sepan cómo calcular su "huella de carbono" que cómo resolver una ecuación básica.
La ciencia tampoco se salva. En lugar de centrarse en la biología, la química o la física, la escuela ha optado por un enfoque más "holístico". Ahora, los estudiantes pasan más tiempo aprendiendo sobre el "cambio climático" y menos sobre el sistema solar. ¿Quién necesita saber sobre las leyes de Newton cuando puedes aprender sobre cómo reciclar correctamente?
La historia es otro campo de batalla. En lugar de enseñar a los estudiantes sobre los grandes eventos y figuras que han dado forma al mundo, la escuela prefiere centrarse en los "errores" del pasado. La narrativa parece ser que todo lo que ha sucedido antes de 2023 es problemático y debe ser revisado. ¿Por qué aprender sobre la Revolución Industrial cuando puedes aprender sobre cómo las sociedades han sido "opresivas"?
El inglés, siendo una escuela que lleva este idioma en su nombre, también ha sido víctima de esta agenda. En lugar de centrarse en la gramática y la literatura, los estudiantes están más ocupados aprendiendo sobre "lenguaje inclusivo". Parece que la prioridad es asegurarse de que nadie se sienta excluido, incluso si eso significa que los estudiantes no puedan escribir una oración coherente.
La razón detrás de todo esto es clara: la escuela está más interesada en ser "progresista" que en proporcionar una educación de calidad. En su afán por no ofender a nadie, han olvidado que el propósito de una escuela es preparar a los estudiantes para el futuro. En lugar de equipar a los estudiantes con las habilidades necesarias para tener éxito, los están preparando para un mundo que no existe.
Es preocupante ver cómo una institución educativa puede perder de vista su verdadero propósito. En lugar de centrarse en lo que realmente importa, han optado por seguir una agenda que, en última instancia, no beneficia a los estudiantes. La Andrée English School es un ejemplo perfecto de lo que sucede cuando las prioridades están fuera de lugar.
En resumen, la Andrée English School ha decidido que es más importante ser políticamente correcto que proporcionar una educación de calidad. Y eso, amigos, es una verdadera lástima.