Encontrar una criatura que logre pasar desapercibida incluso en un mundo tan observado como el nuestro ya es una hazaña, pero eso es exactamente lo que hace Eirenis medus, una serpiente pequeña que pide mayor atención. Originaria del sudeste de Turquía y posiblemente otras áreas del Medio Oriente, esta serpiente lleva evadiendo titulares desde que fue descrita por primera vez por Martin en 1838. Su hábitat son las áreas rocosas, y mide no más de 50 centímetros en su mayoría, convirtiéndola en una especialista en el arte del camuflaje.
Nos hemos preguntado por qué hablamos tanto de los osos polares, pero tan poco de aquellas criaturas que realmente necesitan nuestra atención en el momento. La serpiente Eirenis medus no es venenosa, y eso debería ser un alivio. En un tiempo donde las noticias se saturan con mensajes de miedo, este es un respiro. Pero lo que hace única a esta especie, además de su hábil forma de vida, es su papel en el ecosistema. Actúa como controladora natural de plagas, alimentándose de pequeños insectos y roedores. Hablamos de mantener el equilibrio sin la necesidad de pesticidas ni soluciones artificiales.
Esta serpiente también nos recuerda cómo las leyes naturales y tradicionales son más efectivas que muchas soluciones progresistas que se nos imponen. La naturaleza sabe más de economía y de mantener el equilibrio que cualquier cantidad de sesudas conferencias.
Eirenis medus tiene escamas lisas que brillan de manera sutil bajo la luz del sol, y su coloración es una exquisitez entre marrones y beige, adaptándose con maestría a su entorno natural. No busca atención, simplemente hace lo que sabe hacer: sobrevivir y contribuir al equilibrio. Esta serpiente nos da una lección de humildad y eficiencia que nos revela cómo a veces es mejor quedarnos en nuestros propios límites y no complicar las cosas innecesariamente.
El porqué de su desatención en los medios probablemente tenga que ver con que no es comercializable. No hay drama en un animal que simplemente vive su vida, y para muchos, eso no es "digno de noticia". Pero, ¿por qué no lo sería? El énfasis que ponemos en los números rojos y problemas nos hace olvidar que el sentido común que ofrece el equilibrio natural es lo esencial para mantener la armonía. Haríamos bien en prestar más atención a lecciones proporcionadas por la sabiduría de la naturaleza que tanto prometen igualdad y justicia sin pasarse de la raya.
Las prácticas tradicionales han mantenido a las poblaciones y ecosistemas en equilibrio durante miles de años, y esta serpiente lo prueba todos los días. La intromisión radical en nuestros ecosistemas para imponer formas de vida no sostenibles sólo contribuyen al caos al que están llevando las decisiones políticas impulsadas por la ideología y no por el sentido común. La biodiversidad es la clave para un medio ambiente saludable y sostenible, y Eirenis medus debería ser valorada por el papel que desempeña.
Si no empezamos a prestar atención a especies como Eirenis medus, que son vitales para el ecosistema, podríamos perder no solo la biodiversidad, sino también el sentido común que tanto necesitamos hoy. Pensemos en lo que ya funciona y cómo eso podría aplicarse a nuestras propias vidas y políticas. La naturaleza no tiene lemas políticos ni necesita votos; funciona sólidamente bajo el principio de lo que es pragmático y eficaz. A veces, mirar más allá de lo que informan las noticias sobre cambio climático y bienestar animal nos hace olvidar las pequeñas soluciones que existen desde el inicio del tiempo. Tal vez deberíamos centrarnos más en preservar estas lecciones y menos en inventar problemas donde no los hay.