Si pensabas que el cine no podía ser un campo de batalla cultural, estás equivocado. "Dondequiera Que Estés", la película argentina dirigida por Bubalin, es un claro ejemplo de cómo contar una historia que desafía la hegemonía liberal de Hollywood. Estrenada en 2023, esta película ha generado un torbellino en la sociedad debido a su audaz manejo de temas como la familia, el sentido de pertenencia, y la búsqueda incansable de identidad en un mundo que insiste en diluir las tradiciones. Aquí te contamos las razones por las que esta película puede levantar ampollas en el rostro de las agendas más progresistas.
Primero, "Dondequiera Que Estés" pone a la familia como el núcleo central de la trama. Ambientada en el bullicioso y a veces caótico Buenos Aires, sigue la vida de un padre, Juan Pablo, quien lucha por mantener a su familia unida a pesar de las diferencias generacionales y los valores contradictorios que intentan infiltrarse en su hogar. En un mundo que exalta el individualismo y minimiza la importancia de las estructuras familiares, esta narrativa es un golpazo directo a la cultura de lo efímero y del "yo primero".
Segundo, la actuación de la protagonista, Jimena, quien encarna a la hija adolescente de Juan Pablo, es digna de reconocimiento. En un papel complejo, ella representa todos los desafíos que las nuevas generaciones enfrentan hoy en día: bullying cibernético, presión social, y el masivo lavado de cerebro mediático que intenta imponerles una serie de valores que muchas veces están en conflicto con lo que aprenden en casa. Sus momentos de duda y confusión son un espejo de los problemas reales y no de las idealizaciones pueriles con las que los liberales suelen inundar nuestras pantallas.
Tercero, el guion de la película es sólido y no teme tratar temas controvertidos sin filtros políticamente correctos. En muchas ocasiones, vemos discusiones sobre el rol del estado en la educación y la constante invasión de la privacidad familiar. "Dondequiera Que Estés" toca la fibra sensible del control estatal y su insistencia en participar en cada aspecto de nuestras vidas privadas. Es un respiro fresco en un mundo donde frecuentemente se ignoran estas preocupaciones en favor de narrativas más complacientes hacia el poder.
Cuarto, la cinematografía de Bubalin es sobrecogedora y muy alusiva. Cada toma tiene una razón de ser, y a menudo está impregnada de simbolismo que remiten a tradiciones que hemos comenzado a olvidar. Hay escenas que recuerdan al tango, a esos paseos por Caminito, llenas de sentimiento y nostalgia por un Buenos Aires que guarda arterias de historia que no dejan de resonar en sus habitantes más auténticos. Los argumentos escondidos entre las imágenes son una declaración en sí mismos.
Quinto, la banda sonora de "Dondequiera Que Estés" es un elemento fundamental que resalta las emociones de la película de manera excepcional. Con una mezcla de música tradicional argentina y composiciones nuevas, logra capturar tanto la esencia local como el tono emotivo que la trama requiere. Escuchar esas tonadas mientras las imágenes de la ciudad se despliegan es un viaje musical que pocos apreciarán si están acostumbrados a las estridencias sin sentido de las producciones contemporáneas.
Sexto, la dirección es impecable. Bubalin logra evadir las trampas de los clichés modernos al recurrir a una forma de contar historias que no se siente forzada ni artificial. La película fluye con un pulso que muchas veces se pierde en producciones que buscan más lo estético que lo auténtico. Aquí lo genuino se convierte en la norma y por ello se agradece al director por llevarnos por tamaña travesía emocional.
Séptimo, "Dondequiera Que Estés" ha logrado atraer la atención en festivales internacionales, plantando cara a cintas que parecen cortadas con la misma tijera. Sin necesidad de sermonear sobre la acostumbrada política identitaria, esta película argentina ha hecho que vuelva a hablarse del cine que importa por sus valores y no por ser un producto de consumo rápido.
Octavo, el impacto cultural de esta película no es menor. Ha hecho eco en otras partes del mundo, donde ya muchos sienten que las corrientes culturales están perdiendo de vista el sentido de comunidad y la importancia de la historia personal y familiar. La cinta es un faro de alguien que se atreve a pensar diferente en un océano de conformismo.
Noveno, es inevitable no mencionar la actuación del veterano actor Ricardo que interpreta al abuelo. Su personaje simboliza la resistencia de las olas de cambio que buscan borrar la sabiduría de las generaciones anteriores, esa que suele ser despreciada pero que guarda las verdaderas respuestas a nuestra soledad moderna.
Décimo, si algo queda claro tras ver "Dondequiera Que Estés" es que el cine puede ser una herramienta poderosa de cambio, pero no siempre en el sentido que los más liberales desearían. En lugar de imponer una agenda única, esta película abre el espacio para que reflexionemos sobre qué hemos perdido en el nombre del progreso y nos invita a recordar, aunque sea por un instante, quiénes fuimos alguna vez.