¡Prepárense, que aquí viene una película que ha dejado a más de uno en shock! "Dime Mentiras", dirigida por el audaz cineasta Alejandro Gómez, se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Berlín en febrero de 2023, y no ha dejado de ser tema de debate desde entonces. Esta joya nos transporta a una oscura e intrigante visión del futuro donde las mentiras y la manipulación de masas conducen a un caos incontrolable. ¿Las protagonistas? Un grupo de jóvenes idealistas que ven sus vidas destrozadas mientras intentan enfrentarse a una corrupta organización de inteligencia que, sorpresa, refleja a más de un gobierno actual.
Esta película, filmada en diversas locaciones entre Berlín y Ciudad de México, sumerge a la audiencia en una narrativa llena de suspenso, pero lo más impactante es que nos muestra un espejo de las consecuencias de una desmedida corrección política y del uso manipulador de la tecnología para el control social. Sí, así es, no es solo ficción, es una advertencia clara y fuerte de lo que podría pasar cuando se abraza ciegamente la narrativa progresista liberal imperante.
Pero no se engañen, "Dime Mentiras" no es un simple sermón anti-tecnología. En realidad, refleja una crítica valiente sobre la cultura de la censura en las redes sociales. Mientras algunos defensores de este film lamentan su gorra roja con el eslogan “Make Truth Great Again!”, otros celebran la sátira que Gómez ha tejido con maestría en esta intrigante trama. ¡Y no es para menos!
El guion, escrito por la prometedora guionista mexicana Lucia Ramos, sabe explotar con audacia diálogos provocativos que destruyen el mito de que somos completamente libres en un mundo digitalmente hiperconectado. La película plantea la pregunta: ¿Qué es más peligroso, una mentira descarada o una verdad a medias vendida como una verdad absoluta? La respuesta es tan perturbadora como las actuaciones impecables de su elenco, liderado por el talentoso actor español Javier Verón y la joven sensación colombiana Mariana Torres.
El hilo conductor de "Dime Mentiras" se enriquece con magistrales simbolismos que aluden a los simulacros de libertad de expresión que se venden en estos tiempos, especialmente con una cinematografía que mezcla colores sombríos con momentos de intensa brillantez, casi poética. Las plataformas tecnológicas, en lugar de ser espacios de intercambio libre, se revelan como arenas de batalla donde la verdad es manipulada sin escrúpulos.
La banda sonora, compuesta por el renombrado músico argentino Patricio Luna, acompaña perfectamente cada escena, creando una atmósfera envolvente que atrapa al espectador desde el primer minuto hasta el final. Las críticas no han sido unánimes, pero como dijo hace poco un crítico de cine de la revista Conexión Cultural, esta es "una película necesaria para aquellos que aún tienen esperanzas en el triunfo de la verdad sobre la corrección política".
Y si piensan que todo esto es suficiente para molestar a más de uno, esperen a llegar a la parte donde se ridiculiza la hipocresía del sistema educativo moderno y sus intentos de aleccionar en la diversidad sin ofrecer realmente una plataforma equitativa para todos. Una escena especialmente memorable muestra a un carismático pero engañoso profesor impartiendo conocimiento manipulado, inevitablemente despertando al espectador más atento.
"Dime Mentiras" no se guarda nada al criticar cómo las masas son fácilmente influenciadas por illuminatis tecnológicos y carismáticos publicitarios, y cómo el individuo puede perderse entre tanta falsa moral. La película sube el tono de lo que significa luchar contra este sistema engañoso haciendo que nos replanteemos lo que realmente importa: la búsqueda incansable de la verdad, sin importar lo incómoda que sea.
En cada táctica argumentativa, en cada giro sorprendente de la trama, "Dime Mentiras" arremete contra el adoctrinamiento silencioso del pensamiento homogéneo que a menudo se presenta como inclusivo y pacífico. "Abrir los ojos" podría ser una solución obvia pero, en el mundo de esta película, un solo ojo crítico parece ser más útil.
Se podría decir que "Dime Mentiras" es una película para los tiempos actuales, en los que la búsqueda de respuestas y la defensa de la libertad de expresión se han vuelto luchas del día a día. Al cerrar la cortina de los críticos que solo ven el mundo desde una perspectiva unidimensional, "Dime Mentiras" desafía a su audiencia a discernir, a no aceptar información sin cuestionarla.
Pero, por encima de todo, es un recordatorio rotundo de que la verdad, esa que muchas veces se esconde bajo capas de conformidad y autoengaño digital, sigue siendo el valor por el cual vale la pena luchar. En un mundo donde demasiados se conforman con confiar en lo fácil, esta película invita a cuestionar, a resistir y, sobre todo, a pensar.