Damqatum no es una revista común y corriente. Es un rincón de la conservación cultural que pocos conocen, pero que sigue causando revuelo desde que fue lanzada en octubre de 2001. Publicada por el Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo (ILC), la revista sale desde el Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC en España. ¿Por qué es tan especial? Porque se centra en la divulgación científica sobre la historia y la arqueología del Mediterráneo y Oriente Próximo. Estos temas, aunque ya de por sí relevadores, no siempre coinciden con los temas que traen audiencia masiva, pero sí garantizan calidad para quienes buscan comprender las raíces de la civilización desde una perspectiva más allá de las modas pasajeras.
Muchos podrán acusar a Damqatum de ser un remanso de antiguas glorias que carecen de la chispa progresista del siglo XXI. Actitudes como estas ignoran las maravillas de la cultura antigua, que es menospreciada por aquellos que sólo ven el presente a través de sus gafas ideológicas. Damqatum es para aquellos que todavía aprecian la continuidad histórica y no se ciegan con un presente lleno de distracciones digitales superficiales. En lugar de seguir la letanía del cambio por el cambio, la revista ofrece una mirada directa al pasado, sin perderse en especulaciones inútiles sobre un futuro esquivo.
Leer Damqatum es como romper el molde; es un portal hacia un tiempo en que las palabras realmente tenían profundidad. Artículos sobre las civilizaciones de Mesopotamia, los enigmas de los faraones egipcios, o el rico tapiz cultural de los antiguos fenicios son un deleite para el lector que aprecia la historia real sobre discursos fabricados. Hay múltiples ediciones para perderse y cada una trae piezas de erudición que otros medios omiten por carecer del sabor clic-bait que tanto adoran.
Las colaboraciones en Damqatum provienen de respetados expertos, que no lanzan ocurrencias al aire como se suele ver en ciertos periódicos que promueven una agenda. La revista habla sobre hallazgos arqueológicos, análisis filológico y estudios de interacciones culturales que, aunque puedan parecer a veces pesadas para el lector casual, son de interés incalculable para aquellos comprometidos con entender el ser humano más allá de las noticias rápidas que circulan por las redes sociales.
Ahora, seguro algunos preguntarán qué papel juega una revista como Damqatum en el mundo moderno. Sencillamente, es un antídoto para la cultura del pensamiento superficial y de la 'cancelación' impulsada por una mentalidad de colmena. Leer sobre los primeros desarrollos de la escritura cuneiforme o sobre el comercio fenicio ayuda a recordar que la historia que valió la pena es más rica que cualquier tendencia breve y ritánica. Damqatum enseña que el conocimiento profundo es la verdadera fuente de poder, lejos de las luces neón de la actualidad.
La revista también sirve de recurso educativo, siendo utilizada en universidades y centros de investigación que todavía valoran los estudios serios sobre las civilizaciones del pasado. Tiene una audiencia fiel, que no se deja impresionar con lo que pasa por cultura popular. ¿Por qué conformarse con las migajas cuando puedes devorar el pastel entero de la historia real que moldeó el mundo?
No es una publicación para los débiles de pensamiento ni para los que buscan consuelo en el consenso fácil. Damqatum reta al lector a pensar, a cuestionar, y a asomarse a abismos de tiempo donde la relevancia de muchas de las preocupaciones contemporáneas se desdibuja en el horizonte milenario de la historia.
Por todo esto, Damqatum es una de esas joyas raras que no se cierra a satisfacer a todos, sino que se dedica plenamente a su misión de desenterrar el pasado con todos sus gloriosos detalles. Un refugio para aquellos que prefieren la sabiduría profunda al lugar común. No es para el gusto de todos, y eso es precisamente lo que la hace invaluable.