Conllamada: La Gran Ilusión del Progreso

Conllamada: La Gran Ilusión del Progreso

Descubre el mundo disfrazado detrás de Conllamada, la plataforma que pretende conectar comunidades aunque podría estar desvinculándolas de sus verdaderas raíces humanas.

Vince Vanguard

Vince Vanguard

¿Escuchaste alguna vez sobre "Conllamada"? Si no, es hora de que despiertes de esa burbuja en la que quizás otros quieren mantenerte. Conllamada es un proyecto que nació hace algunos años en la ciudad de Barcelona, justo donde tantas de esas iniciativas "progresistas" parecen florecer. Surgió en 2015 como una plataforma que, bajo la apariencia de conectar a comunidades, intenta imponer una serie de ideas políticas revestidas de humanidad y cooperación.

Conllamada se presenta como una herramienta para facilitar la comunicación entre vecinos y asociaciones en un mundo que cada vez parece más desconectado. Lo que podría parecer un movimiento bienintencionado, se convierte rápidamente en un escenario perfecto para que ciertas agendas políticas se filtren suavemente en nuestros hogares. Aquí te dejamos un análisis mordaz de por qué no deberías caer en las garras de Conllamada.

Primero, se supone que este proyecto fomenta la comunidad y el sentido de pertenencia entre vecinos. Pero, ¿realmente necesitamos de una aplicación para hablar con alguien a quien podemos tocar el timbre para conversar? Las redes vecinales existían mucho antes de que alguien decidiera que debían gestionarse desde un móvil. ¿No es alarmante que nos quieran alejar más de la interacción humana genuina y genuina? Al parecer, un deseo centralista de controlar cómo y cuándo interactuamos con los demás no nos permitirá alejarnos de los caprichos del progreso tecnológico innecesario.

Segundo, esta plataforma, aunque insista en su apertura, suele alinearse con temas que muchos prefieren dejar fuera de las conversaciones informales vecinales, como la política de identidad y propuestas radicales. Para los oportunistas, Conllamada es una herramienta más para infiltrar conversaciones con ideologías que, en realidad, no quieren ser discutidas en la vida diaria. Es una emboscada política, donde se discrepa con hábitos y costumbres que durante años han servido bien a nuestra comunidad.

Tercero, al igual que otras aparatosas innovaciones tecnológicas, Conllamada ofrece una apariencia de seguridad que no podemos garantizar al 100%. ¿Cómo podemos estar seguros de que nuestro intercambio de información es seguro? Vivimos en tiempos donde los datos son poder y compartimos detalles de nuestra existencia con una plataforma que dice ser segura, pero que se alimenta de los lazos que formamos. Imagina la tentación de usar esa información para fines completamente distintos de los promocionados. Curiosamente, este tipo de iniciativas no parecen recibir el mismo nivel publicitario en lugares donde las personas prefieren manejar sus asuntos de forma más discreta.

Cuarto, hay un riesgo inherente en permitir que un sistema privado maneje lo que solía ser un simple acto de lazos humanos normalmente deseados. La confianza se convierte en un producto más para ser comercializado. Así se cuenta la historia del engaño perfecto, haciéndonos pensar que ser vecinal es complejo y moderno. Solo un loco querría prescindir del contacto humano auténtico.

Quinto, el peso de esta innovación pretende gastar décadas de tradición y cultura que para muchos son válidas. Pensar que algo artesanal y humanoquiera puede ser suplantado por la automatización digital es un acto de arrogancia que no debemos permitir. Queremos disfrutar de una conexión directa sin el filtro digital. La nostalgia tiene un valor real, ¿por qué relegarla a una mera aplicación?

Sexto, no caigamos en la ilusión de que Conllamada es exclusivo de un sitio o comunidad. La globalización de estas soluciones intervencionistas quiere expanderse más lejos, pero toca a las comunidades decidir si aceptan convertirse en cuotas de un conteo estandarizado. Por un lado nos prometen comunidad, pero por otro aniquilan nuestra diversidad haciéndonos iguales a todos.

Séptimo, ¿quiénes son estos promotores de Conllamada? A menudo es conveniente mantener en el anonimato a quienes se benefician directamente. ¿Dónde queda la transparencia en un marco que nos sugiere estar al servicio suyo? Si su principio es la apertura, ¿por qué este oscurecimiento de intereses?

Octavo, a ningún costo debemos subestimar la capacidad de estas herramientas de transformarse en un vehículo para ideas que preferiríamos mantener a raya. Aquellos que buscan controlar la libertad de expresión encuentran espacio para insertarse oculta y gradualmente en nuestros diálogos familiares.

Noveno, creando una comunidad sobre estas bases somos así absorbidos en una espiral donde todos se presentan iguales, derechos, pero controlados. Las palabras "inclusión" y "participación" se convierten en eufemismos para manipulación de masas.

Décimo, y quizás lo más importante, es crucial mantener un enfoque escéptico sobre aquellas promesas de unidad que en el fondo son meras herramientas de introducción cultural progresista. Las ciudades reales no funcionan en línea, sino a cada paso, viviendo y trabajando conjuntamente sin intervención digital.

Es más relevante que nunca mantener nuestra autonomía y defender las tradiciones que hemos seguido por años. Las tecnologías debieran hacer nuestras vidas más fáciles, pero no medirnos nuestra humanidad.