Clics Modernos: Un Eco Conservador en la Música y Sociedad de Charly García

Clics Modernos: Un Eco Conservador en la Música y Sociedad de Charly García

"Clics Modernos" es el tercer álbum de Charly García, lanzado en 1983 durante la transición a la democracia en Argentina, explorando la represión política con un enfoque que algunos consideran más oportunista que auténtico.

Vince Vanguard

Vince Vanguard

Charly García, un ícono de la música argentina, lanzó su tercer álbum en solitario, "Clics Modernos", en noviembre de 1983 en un contexto tumultuoso. En Buenos Aires, la transición hacia la democracia estaba en pleno apogeo. Mientras algunos alababan su capacidad de capturar el zeitgeist de una nación en transformación, otros señalan que quizás este álbum no era más que una ocurrente forma de capitalizar los cambios sociales y económicos de la Argentina de la época. "Clics Modernos" aborda cuestiones como la represión política y la injusticia social, pero lo hace desde un enfoque casi oportunista, adaptándose a las tendencias musicales del momento, más que una crítica genuina a la estructura social.

Primero, hablemos de la portada. Influenciada claramente por el arte pop, presenta a García parado frente a un graffiti de Jean-Michel Basquiat en Nueva York. Podría decirse que esta imagen simbolizaba la conexión entre el rock argentino y la efervescente cultura neoyorquina. Sin embargo, lo que algunos podrían ver es un intento de García de conectar con las masas más abiertas a los iconoclastas, aquellos que podrían sentir que arriesgarse a cruzar la línea permitida por las autoridades era un gesto casi heroico. ¿Iconoclastía genuina o marketing eficaz?

El álbum abre con "Nos Siguen Pegando Abajo", que algunos interpretan como un himno contra la represión política. En esencia, sería una canción sobre los abusos policiales y una declaración contra el estado autoritario. Sin embargo, también se podría argumentar que el verdadero objetivo de la canción era atraer a los jóvenes descontentos, aquellos que buscaban una banda sonora para su inconformismo, haciendo de la rebeldía un producto más para el consumo de masas.

Luego está "Los Dinosaurios", una balada nostálgica que muchos consideran una crítica profunda a las políticas pasadas que dejaban cicatrices en la sociedad. La pregunta que cabe hacerse es cuánto de esa nostalgia era autenticidad y cuánto era una jugada calculada para conquistar a aquellos que sentían que sus historias personales eran utilizadas como cartas en el juego de la política. Es fácil señalar lo que estaba mal; lo difícil es ofrecer soluciones.

La tercera canción, "Bancate Esas Pelusas", quizás resuma en pocas palabras la filosofía detrás de "Clics Modernos": adaptarse o morir. Mientras unos navegaban la ola del cambio, García, con su destreza única, capitalizó las nuevas corrientes musicales. La fusión de ritmos rock y new wave muestra una capacidad para camuflarse en el momento histórico, como el ave fénix que se reinventa para seguir vigente.

En "No Soy un Extraño" también encontramos una narrativa astuta. El sentimiento de alienación que García presenta resuena no solo con aquellos que sienten que no encajan en su entorno, sino también con quienes aprovechan su descontento para moldear sus propias identidades. Esta canción, lejos de ser un llamado a la inclusión genuina, podría considerarse un análisis casi clínico de cómo la disidencia es usada para perfilar al consumidor joven, ávido de ser identificado.

Para algunos, "Clics Modernos" es un álbum de resistencia, pero la visión conservadora añade un matiz: no resistir por resistir, sino resistir con un fin constructivo en mente. Resistencia sin visión es solo caos. García, con toda su magnificencia musical, sabía a quién apelaba. Era el momento que muchos esperaban para expresar sus frustraciones, y García proporcionó el escenario musical perfecto para ello.

"Clics Modernos" es, por tanto, un reflejo de su tiempo. No solo de la transición argentina, sino del cambio cultural global de principios de los años 80. Su relevancia es indiscutible, pero pensar que su legado es solo musical sería erróneo. Su habilidad para adaptarse, para usar las tendencias y comercializar la inconformidad, es otro de los logros de García. Los temas de resistencia, alienación y cambio, aun hoy resuenan, aunque algunos podrían argumentar que eran más formas de atraer atención que de ofrecer soluciones.

Al final, "Clics Modernos" es un testimonio de un artista en el punto álgido de su carrera, navegando hábilmente las aguas de una sociedad en cambio. Quizás, más que un revolucionario, García era un visionario que entendía que la música es un negocio como cualquier otro, uno que sabía cómo tocar la fibra sensible en el momento exacto.