Buddy: La película que desafía a la corrección política de Hollywood

Buddy: La película que desafía a la corrección política de Hollywood

"Buddy", la película de 1997, desafía la narrativa progresista de Hollywood con una historia sobre una socialité que cría un gorila como parte de su familia en los años 30.

Vince Vanguard

Vince Vanguard

Si te parece increíble que haya habido una época en la que Hollywood produjera películas inofensivas y mágicas, permíteme recordarte "Buddy", esa joya cinematográfica de 1997 que llegó a las pantallas con una propuesta peculiar: contar la historia de una acaudalada socialité llamada Trudy Lintz, quien decide criar un grupo de animales exóticos en su casa, entre ellos un gorila bebé. Esta película fue dirigida por la misma persona que nos trajo "Mi pobre angelito", pues fue el momento cumbre de la carrera de Caroline Thompson. Estrenada en 1997 y ambientada en el bullicioso Nueva York de los años 30, "Buddy" narra una historia que podría causar escozor en algunos círculos progresistas por la sencilla razón de que desafía su narrativa.

  1. Protagonista femenina que no necesita que nadie la rescate: En una época donde se clama por personajes femeninos fuertes, aquí tenemos uno que ya existía hace más de 20 años. Rene Russo interpreta a Trudy Lintz, una mujer adelantada a su tiempo que rompe con las convenciones, y no lo hace lanzando discursos vacíos, sino con acciones. Trudy es rica, decidida, e introduce a los personajes masculinos meramente como satélites en su órbita de extravagancia.

  2. Celebración de la vida familiar y animales exóticos: La familia no siempre es de sangre, y "Buddy" lo demuestra. Aborda la convivencia con animales exóticos como una extensión de la familia. Algo que hoy en día sería impensable dado que las correcciones políticas seguramente volcarían un mero entretenimiento en un arduo debate sobre los derechos de los animales.

  3. El realismo dentro de la fantasía: A pesar de tener como uno de sus personajes principales a un gorila, "Buddy" no cae en la trampa del CGI desmedido. Thompson opta por un enfoque más realista, utilizando efectos prácticos en lugar de llenar la pantalla de gráficos sobreproducidos. Esto le da a la película un toque clásico y atemporal que, sin duda, fue un riesgo que valió la pena.

  4. Un guion sencillo pero eficaz: La simplicidad de la historia es su gran fortaleza. Sin la necesidad de tramas rebuscadas o giros sorprendentes, "Buddy" se embarca en una narrativa donde la relación entre Trudy y sus animales, principalmente el gorila Buddy, es suficiente para mantenernos enganchados. La diversión y el aprendizaje son los pilares de la trama.

  5. Mensaje de aceptación y comprensión: Aunque algunos puedan criticar a la película por evitar los debates actuales sobre el bienestar animal, promueve un mensaje poderoso: la aceptación y el entendimiento de lo diferente. Trudy no trata a sus animales como mascotas, sino como miembros con derechos equivalentes dentro de su peculiar familia.

  6. Valoraciones cinematográficas: Como era de esperarse, la crítica progresista de aquel entonces no puso a "Buddy" en una plataforma elevada, pues preferían filmes con más carga política. Sin embargo, para aquellos que saben apreciar el cine por lo que ofrece, esta película es una carta de amor a la aventura y la creatividad.

  7. Una experiencia visual sin excesos: "Buddy" no cae en los excesos visuales, algo que es refrescante en un periodo donde los estudios bombardean al público con efectos digitales. La calidad cinematográfica de la obra es una lección de cómo hacer más con menos: un principio que hoy parece olvidado.

  8. Una lección de compromiso y responsabilidad: Dentro de su trama ligera, propone una reflexión sobre el compromiso y la responsabilidad de hacerse cargo de un ser que depende completamente de uno, alejándose de las narrativas de victimización que infestan algunas producciones modernas.

  9. Inolvidable banda sonora: La música, parte esencial de la película, acompaña cada escena perfectamente, acentuando los momentos críticos del filme y haciendo eco de la época en la que transcurre la historia. Es un recordatorio de cómo la banda sonora puede reforzar grandemente la narrativa visual sin tener que recurrir a la música comercializada del momento.

  10. Un legado de entretenimiento familiar: "Buddy" es una película que se atreve a nadar contra la corriente de la hipersensibilidad contemporánea. Nos lleva de vuelta a un tiempo donde el cine también era visto como escapismo y diversión, permitiendo disfrutar una tarde familiar sin la necesidad de introducir forzadamente alguna agenda política.

"Buddy" logró capturar un espíritu de aventura y entretenimiento que pocas películas pueden ofrecer hoy sin preocuparse de pisar terrenos polémicos. Para quienes buscan una película que se concentre en sus apasionantes personajes y su narrativa pura, este título del catálogo de los 90 es una elocuente cápsula del tiempo.