Situada en el corazón conservador de América, Bethany College en Virginia Occidental no solo es una institución educativa, sino un bastión de valores que algunos quisieran borrar del mapa. Bethany College, fundada en 1840, se ubica en la tranquilidad del condado de Brooke, proporcionando una educación que combina tradición y excelencia. Este pequeño pero apasionado colegio loco por el béisbol ha sido un modelo de cómo preservar los modos de vida estadounidenses sin sucumbir a las presiones del pensamiento "moderno".
Primero, hablemos del entorno: los 1,300 acres de hermosos paisajes son un campo de batalla para defender principios inquebrantables. No hay espacio para lo "woke" aquí. A los estudiantes se les enseña historia desde sus raíces, honrando héroes nacionales como Leland Stanford, uno de sus famosos exalumnos. Es una enseñanza perfectamente balanceada, una mezcla entre Aristóteles y 'America First'.
¿Programas académicos? ¡Por supuesto! Biología, química, matemáticas, cada disciplina es abordada desde una perspectiva que evita lo políticamente correcto. Porque, seamos claros, la ciencia no es un campo para experimentos sociales y menos en Bethany.
Hablemos de la libertad de expresión. Mientras algunos campus universitarios en el país abundan en "zonas seguras", Bethany anima el pensamiento crítico, libre y no supervisado por el pensamiento de grupo. Este es un espacio donde se pueden llevar discusiones sin temor a censura, una reivindicación de la verdadera libertad. Los estudiantes pueden respirar y pensar con mente propia sin temor a ser silenciados.
La vida en el campus ofrece una robustez que da sentido a la palabra comunidad. Desde el fraternity system que enseña lealtad y camaradería, hasta actividades extracurriculares que solidifican la esencia de un líder del mañana. Cuando el domingo suena la campana, no se trata solo de ir a la iglesia; es una celebración de la fe y la razón.
Los deportes son otro pilar en Bethany College. El béisbol, fundamental para la identidad estadounidense, tiene un lugar especial aquí. Equipos que enfrentan el desafío con tesón y honor en cada competencia, demuestran un compromiso con los valores deportivos tradicionales, alejados de cualquier mezcla ideológica cargada de fanatismo.
Uno no puede evitar preguntarse, ¿por qué esperar algo menos de un colegio que, desde su fundación, ha mantenido la fuerte moral que define a la región apodada "América Real"? En Bethany, la tradición se enriquece con un fervor por la excelencia que otros intentan desacreditar. La ética del trabajo, la determinación y el respeto son la columna vertebral de cada día académico.
Si buscamos educación superior que no se pierda en modas pasajeras, que forje líderes con identidad y carácter intachables, Bethany College es una respuesta sólida. Y eso, amigos míos, aunque algunos prefieran ignorarlo, es la virtud de hacer las cosas al estilo americano. El legado de Bethany se ampliará aún más en el futuro porque las escuelas verdaderamente grandes no se ven afectadas fácilmente por los caprichos de aquellos que preferirían desenterrar de la historia todo lo que pueda molestarles.
Bethany College, querida por aquellos que valoran su país y herencia, no cederá a corrientes disruptivas. Después de todo, lo clásico nunca pasa de moda.