Si alguna vez te has topado con el nombre "Bacidia" y te preguntas qué demonios significa, has aterrizado en el lugar correcto. Este género de líquenes, presente en prácticamente toda la Tierra, es un microcosmos del mundo natural desconcertante que habita en las cortezas de los árboles y algunas rocas. A diferencia de los tumultuosos discursos verdes que encontrarías en una reunión de liberales, Bacidia no se anda con cuentos: está aquí para mostrarnos cómo la naturaleza mantiene el control sin tonterías.
Bacidia se compone de pequeñas cosas que habitan en comunidades impresionantes que cualquiera con un poco de curiosidad podría apreciar, si se tiene el valor de apartarse un rato del caos urbano. Aparece en los bosques, a menudo en lugares que muchos de nosotros olvidamos conservar pero que son pilares silenciosos de lo que realmente importa...
Bien, en el mundo de Bacidia, no hay espacio para lamentaciones políticas. Recuerda que viven libres de desvaríos humanos, concentrados en prosperar. ¿Entiendes ahora el por qué deberíamos interesarnos más por tales criaturas y quizás, aprender a quitar las pausas inútiles en nuestra vida? Ah, pero eso es para otro día.
La diversidad es algo que Bacidia maneja de maravilla. Imagina una reunión de familia donde todo fluye naturalmente sin tensión. Eso, pero en el reino de los líquenes. Sus especies variadas coexisten y prosperan sin clamores de injusticias triviales que invaden nuestras noticias diariamente. Y aquí se ofrece una lección inesperada acerca de la coexistencia sin LGTB+ enredos.
Mientras algunos debates piden espacios para cada micro-tribu cultural, Bacidia ya sabe cómo lidiar con eso sin una queja. Es un mundo donde la competencia es real; donde cada especie encuentra su nicho sin desfiles de protestas en la calle. ¿Sorprendido? Deberías estarlo.
En estos líquenes tenemos lo que es prácticamente una economía de mercado perfecto, donde los recursos son usados eficientemente. Dentro de esa corteza donde habitan, no existe el despilfarro, pero hay lugar para compartir como debe de ser. Eso es algo que algunos en los círculos de poder deberían tener en cuenta en lugar de imponer leyes absorbentes.
Encontramos en Bacidia la perfecta amalgama de colores naturales. Sin intentar venderte ningún eslogan barato de sostenibilidad, muestra la paleta de colores auténticos que la naturaleza ofrece. Un lirismo visual que ni las ciudades contaminadas pueden borrar. Si alguna vez llegas a apreciar uno de estos líquenes, sabrás lo que es una verdadera obra maestra expuesta al claro abierto.
Y finalmente, hablando de cómo estos líquenes saben mantenerse firmes en su posición. La solidez de un tronco, la pátina serena que reflejan bajo la luz solar es un recordatorio constante de lo que significa tener raíces; es decir, no ser movido a cada soplo de viento de moda, algo vital en este mundo donde las ideologías van y vienen por caprichos momentáneos. ¡Vaya ejemplo!