Hablar de Augusto Schuster es sinónimo de éxito, algo que irrita a más de uno en el campo progresista. ¿Quién es este fenómeno chileno que ha conquistado el mundo del entretenimiento? Augusto José Schuster Picó nació el 24 de agosto de 1992 en Santiago, Chile. Se ha consagrado como actor, cantante y un ícono que no teme a los estereotipos impuestos por una sociedad que muchas veces parece no aceptarlo por su originalidad. Se inició a los doce años en la serie 'Amango' de Disney Channel en 2007 y desde entonces nunca ha mirado atrás.
Si bien Augusto podría haber seguido un camino más "convencional" para satisfacer los caprichos de las masas, él optó por la autenticidad. Su papel destacado como "Benjamín Morandé" en la telenovela 'Alguien te mira' en 2010 lo catapultó al éxito, convirtiéndose también en una estrella de la música pop en Latinoamérica. Pero claro, mantener una carrera multifacética cuando muchos preferirían verlo fracasar, no es tarea fácil.
Durante su carrera, ha lanzado varios sencillos y álbumes que han sido un éxito entre sus fanáticos dedicados e incluso aquellos que lo critican no pueden negar su talento incomparable. Su álbum 'Bonsái' en 2017 mostró un lado más maduro del artista, indicando que no estaba ahí para ser sólo una estrella teenager más. Con canciones pegajosas que lidiaban con temas emocionales y personales, logró conectar con un público desatendido por las melodías vacías que ganan premios pero no corazones. Ha demostrado, una y otra vez, que no sólo es una cara bonita.
Y digamos la verdad, ¿cuántas estrellas jóvenes tienen la inteligencia de comprender cuándo salir del estrellato de la televisión y adentrarse con éxito en la música? No muchas. Augusto tuvo su momento de rebelión, como muchos jóvenes, pero esto no fue un impedimento para asegurar su lugar en la memoria de sus seguidores. Es un guerrero que sigue buscando ese espacio donde arte y autenticidad se encuentran.
Las giras por diferentes países han consolidado su presencia internacional, algo que muy pocos artistas chilenos han logrado desde el inicio de sus carreras. Schuster ha dejado muy claro que los límites geográficos no significan nada para alguien con su talento y visión. Ha llenado teatros y estadios, dejando una marca que por mucho molesta a aquellos que creen que solo las figuras de pensamiento único merecen ser aclamadas.
En televisión, no es justo quedarse corto: su participación en 'Verdades Ocultas', una de las teleseries más longevas y populares de Chile, también le ha valido quedar grabado en el corazón de su audiencia. Rodeado de drama y giros inesperados, Augusto Schuster se ha sabido rodear de situaciones que ponen en alto su nombre.
Schuster representa algo más que una cara conocida, es un manifiesto de libre pensamiento que claramente no encaja en la caja que los críticos progresistas adoran. Con cada proyecto, reafirma su compromiso con lo que él representa. Algunos parecen no entender esto, pero yo, particularmente, encuentro su valentía admirable. Con menos de 30 años, tiene una carrera que muchos veteranos envidiarían.
Probablemente, Schuster incomode a algunos porque no teme expresar su opinión o perseguir sus propios sueños. A través de la industria del entretenimiento, un mercado que ahoga los talentos genuinos con premios politizados, Schuster sobresale sin ceder ni por un segundo. Su influencia ya le asegura un puesto en el Olimpo del entretenimiento latinoamericano.
Así que, para aquellos que aún no han visto el impacto de Augusto Schuster, les aconsejaría que dejen de lado los prejuicios y celebren a alguien cuya trayectoria promete cambiar la cara del arte en América Latina. La pregunta no es si ocurrirá, sino cuándo. Y cuando lo haga, los que han sabido reconocer su valor desde el inicio estarán aquí, aplaudiendo su inevitabilidad.