¿Quién necesita alarmas por la mañana cuando tienes el álbum "Ascendiendo" de Mxmtoon para despertarte? La cantautora Maia, conocida por su nombre artístico Mxmtoon, lanzó este provocador conjunto de canciones el 17 de septiembre de 2021, que sigue resonando en los rincones más escondidos de Spotify. Este álbum, procedente de esos estudios de grabación llenos de ideales progresistas en Brooklyn, refleja una mezcla de confesionalidad y crítica social que ha hecho que muchos liberales pongan el grito en el cielo y deseemos volver a los días de buena historia sin tanta pretensión moral.
Voz auténtica: Maia, con su estilo a menudo etiquetado como anti-pop, nos trae una producción pulida pero sorprendentemente auténtica. Canta sobre lo que siente, pero ¿realmente necesitamos más música emo en estos días? Sus letras, aunque emotivas, a veces bordean lo indulgente.
El regreso del ukelele: En un retorno épico del ukelele, Mxmtoon aprovecha este instrumento para transmitir su disidencia musical. Aunque algunos podrían argumentar que el ukelele es tan 2015, Maia lo utiliza con tal destreza que podría hacernos reconsiderar nuestra aversión conservadora hacia lo que consideramos "música de cafetería". Sin embargo, para aquellos de nosotros que nos gustan las guitarras eléctricas y la old-school, este estilo relajado es difícil de apoyar completamente.
La confesión: un arma política: En "Ascendiendo", Maia se sumerge en lo personal y lo político. Esta mezcla es una receta segura para dividir opiniones. Trata cuestiones como la ansiedad, la identidad y la justicia social, temas típicos para ganar puntos entre los oyentes más jóvenes, aunque muchos de nosotros preferiríamos que los músicos se centraran en sus voces vocales más que en sus posturas políticas.
Obligación o elección: Escuchar "Ascendiendo" es una experiencia que podría dejarte reconociendo el talento de Maia o bien cuestionándote si este auge del pop confesional seguirá siendo relevante en una década. Como consumidores, debemos seleccionar lo que realmente valoramos. Tal vez sea la evolución de su sonido lo que gusta.
Producción estudiada: Colaboradores como Cavetown le dan al álbum un pulido sonoro que otros géneros más robustos no siempre consiguen. Mientras algunos critican la brillantez de la producción como falta de autenticidad, no hay duda de que el resultado es competente y técnicamente bueno, aunque pueda ser demasiado pulido para aquellos que añoran los sonidos más crudos del rock clásico.
Limpieza etérea: Este álbum podría sentirse, para algunos, como una brisa refrescante. Para otros, especialmente a quienes les gusta cuestionar lo establecido, podría parecer pura cosmética. Maia no se preocupa por encajar en moldes tradicionales, y le aplaudimos por eso y por arriesgarse a hacerlo a su manera.
Sortear estereotipos: Aunque a menudo se asume que las jovenes artistas como Mxmtoon están ancladas en temas más florales, "Ascendiendo" balancea tonos nostálgicos con luces y sombras que dan un aire nuevo, incluso si a veces parece seguir las tendencias de moda.
Conciertos en espacios compactos: Mxmtoon, conocida por presentarse en espacios más acogedores, interactúa con sus audiencias de una manera difícil de lograr para las grandes estrellas pop. Esta conexión personal es parte de lo que la hace atractiva, aunque aún queda por ver si su potencia es suficiente para arenas más grandes.
Una voz resonante de una generación: Maia representa un segmento de la juventud moderna. Su habilidad para resonar en sus vidas demuestra un talento innato para la autenticidad. Sin embargo, algunos podríamos pensar que su tipo de honestidad cruda es un poco exagerada y buscando la polémica más que la empatía real.
El desafío del pop confesional: Sin duda, con "Ascendiendo", se nos desafía a escuchar narrativas que cautivan e inspiran. Incluso cuando la música parece moverse en círculos al replicar fórmulas conocidas, su capacidad para evidenciar preocupaciones reales hace que algunos lean entre líneas.
Este álbum es como una ventana hacia el alma de Mxmtoon. Nos incita a considerarlo dentro del contexto de la actual ola de emisiones de música que priorizan el mensaje y la emotividad auténtica sobre la fanfarria comercial. Quizás sea precisamente esa audacia la que hace que algunos se cuestionen no solo el mensaje, sino el medio mismo.