Si alguna vez te has preguntado qué mueve realmente a todos los países de América, no busques más que en la Revista de Folklore Americano. Esta publicación es una ventana al mundo diverso y colorido del folclore que recorre el continente americano. Fundada en 1985 por un colectivo de apasionados historiadores y etnógrafos, su misión ha sido desentrañar y celebrar las tradiciones orales y culturales de las comunidades desde Alaska hasta la Patagonia.
La revista está publicada trimestralmente y se ha convertido en un archivo valioso que conecta a los lectores con las raíces más profundas de las diversas culturas americanas. La encuentra cualquier persona interesada en entender mejor la esencia de historias ancestrales, cuentos mitológicos y prácticas culturales que desconocemos pero que nos conectan a niveles inimaginables.
¿Por qué es tan importante esta revista hoy en día? En un mundo que se mueve vertiginosamente hacia la globalización, existe el riesgo de que las tradiciones locales sean sepultadas bajo la cultura pop y las modas efímeras. Aquí, los críticos arguyen que no debemos centrarnos tanto en el pasado cuando deberíamos progresar hacia el futuro. Sin embargo, la Revista de Folklore Americano defiende que mirar hacia atrás es la mejor manera de navegar hacia adelante. Las historias y costumbres recogidas proporcionan poderosos testimonios de resistencia y adaptabilidad de diferentes culturas ante la colonización, la migración masiva y la modernización.
Esta revista no solo examina el folclore antiguo; también se mantiene al tanto de cómo evolucionan estas narraciones en tiempos modernos. Por ejemplo, cómo las generaciones jóvenes reinterpretan los cuentos tradicionales para conectar con sus identidades. Aquí es donde entra en juego la perspectiva política y social. Los relatos de los pueblos indígenas y afroamericanos, que a menudo han sido silenciados, encuentran una voz. Por lo tanto, este trabajo no solo es un arte, sino un acto político en sí mismo.
Como generación Z, tal vez te preguntes dónde te involucras en todo esto. Bueno, revisa tu feed de Instagram: es muy probable que ya estés participando en este diálogo cultural, ya sea compartiendo memes con referencias sutiles a tus raíces o adoptando estilos de música que mezclan lo tradicional con lo moderno. La cultura está viva cuando se reinventa con cada interacción significativa que tenemos con ella.
En este contexto, la Revista de Folklore Americano actúa como un puente entre el pasado y el presente. Mientras que algunos pueden argumentar que esto perpetúa un sentido de nostalgia que no tiene cabida en nuestros tiempos, otros ven un campo fértil de creatividad y autoexpresión. La revista incita a que pensemos críticamente sobre cómo los rituales y las historias del pasado influyen en la identidad cultural de hoy.
Además, es crucial discutir cómo la revista afecta y es afectada por el entorno político actual. Temas de racismo, derechos indígenas y equidad se encuentran interconectados en los relatos folclóricos. No es raro encontrar en sus páginas artículos que examinan la influencia de colonizadores y cómo esto resuena hasta el día de hoy. Al explorar temas tan profundos, la revista agrega una dimensión crítica al discurso cultural, animando a lectores jóvenes a considerar su parte en el tejido cultural y social.
Finalmente, desde la forma en que la Revista de Folklore Americano celebra lo antiguo y acoge lo nuevo, surge el entendimiento de que el folclore no es estático. Las tradiciones se transforman; se reinventan una y otra vez. Invita a las nuevas generaciones a asumir la tarea de mantener vivas estas historias, oficiando no solo como custodios de sus culturas, sino también como creadores de nuevas narrativas que describen nuestras luchas y victorias actuales. El folclore es, por lo tanto, un viaje continuo en el que están invitados a participar activamente todos aquellos que decidan embarcarse en él. La revista nos recuerda que, a fin de cuentas, la cultura es una conversación constante y es nuestra responsabilidad asegurarnos de que todos tengan voz en ella.